• SPR Informa
  • SPR Informa
  • SPR Informa
  • SPR Informa
  • SPR Informa
  • https://www.sprinforma.mx/noticia/la-hipocresia-de-los-grupos-antiderechos-los-guardianes-de-la-moral-son-los-depredadores
  • hace 6 horas
  • 14:02
  • SPR Informa 6 min

La hipocresía de los grupos antiderechos: los guardianes de la “moral” son los depredadores

La hipocresía de los grupos antiderechos: los guardianes de la “moral” son los depredadores

Por Charlie Dos Veces López

En el devenir de las causas y las luchas por la defensa de los derechos humanos, han existido grupos políticos, religiosos y empresariales que se han opuesto históricamente a la igualdad, la inclusión, desde una postura que dice erigirse desde la defensa de una “moral tradicional”, “los valores de la familia natural” y otros discursos anti derechos, desde donde han hecho todo lo posible para bloquear iniciativas de reforma, políticas públicas y otras herramientas institucionales que contribuyan a disminuir las brechas de desigualdad que afectan históricamente a los grupos prioritarios.

 

Sin embargo, resulta bastante significativo y quizá por ello estos grupos son tan escandalosos, porque les incomoda una verdad innegable, como ha ocurrido tras la más reciente publicación de las listas de asistentes a las reuniones de Epstein, un pedófilo convicto que operaba una red de abuso de menores y que supuestamente se suicidó en prisión. Estas listas han revelado una coincidencia que no sorprende pero que no deja de ser perturbadora, y es que figuras prominentes del conservadurismo político y económico aparecen vinculadas a este círculo de depravación. Donald Trump, Ricardo Salinas Pliego y otros multimillonarios de derecha, mientras se oponen a la redistribución de la riqueza, los derechos de las minorías, como migrantes y personas LGBTTTI, así como a las políticas de igualdad, forman parte de este entorno, basado en la evidencia publicada por autoridades estadounidenses.

 

A este punto, es importante destacar que este hecho no es una casualidad, sino un patrón, pues históricamente, estructuras de poder basadas en el autoritarismo y el terrorismo moral, han sido cómplices o encubridoras de abusos. Por ejemplo, la Iglesia Católica, institución que durante siglos ha dictado normas sobre sexualidad y familia, enfrenta escándalos globales por encubrimiento sistemático de pederastia clerical. No muy lejos de esa institución, exisren líderes evangélicos, políticos "profamilia" y magnates que financian campañas contra los derechos LGBTTTI aparecen una y otra vez en casos de abuso, acoso o explotación.

 

Ante esta cruda realidad, queda claro que esta contradicción que su "defensa de valores" nunca ha sido sobre ética, sino un mecanismo de control sobre los cuerpos, sobre el ejercicio de la sexualidad, sobre la autonomía de las mujeres y sobre la distribución de la riqueza. Y hay que decirlo claro, pues mientras predican austeridad moral para la ciudadanía, ejercen un libertinaje impune en sus círculos privilegiados; mientras se oponen a que adolescentes reciban educación sexual, participan en redes de explotación s3xual a menores.

 

Su doble moral es instrumental; la retórica "antiderechos" moviliza electoralmente a sectores conservadores, desvía la atención de la concentración de riqueza y legitima gobiernos autoritarios. Se trata del mismo discurso usado por regímenes protofascistas, que exaltan discursos sobre la familia tradicional mientras se destruyen las redes de protección social; dicen defender la "inocencia infantil" mientras se recortan programas contra el abuso.

 

Por ello es necesario alzar la voz para someter al escrutinio más riguroso, a quienes se erigen como jueces de la moral, para desenmascarar su hipocresía y denunciar que la "defensa de la familia" que pregonan es frecuentemente una cortina de humo para proyectos de acumulación de poder, de riqueza, y para tender redes de abuso.

 

Que los nombres en las listas de Epstein nos recuerden siempre que cuando alguien insiste demasiado en regular la moral ajena, conviene preguntarse qué está intentando ocultar en la suya.