Gustavo Petro en la UNAM: El ex presidente de Colombia, Gustavo Petro, ofreció una conferencia magistral en la UNAM titulada “El Capital en el Siglo XXI: Economía política de la crisis climática” el miércoles 2 de septiembre de 2026. Dicha disertación nos invita a pensar en nuevas maneras de entender el mundo y nos advierte que la humanidad debe buscar una salida distinta a la actual, pues caminamos ciegamente hacia la extinción.
De inicio, el exmandatario se dijo emocionado de estar en una universidad pública tan grande, que no tiene Colombia, porque no le conviene al tecnofascismo que gobierna allá. Indicó también que se debe seguir combinando la teoría con la práctica, pues no hay una sin la otra. Teoría sin práctica hace que los conocimientos se queden sólo disponibles para ratones de biblioteca.
“Mi delito es ser rebelde y plantear transformaciones desde pequeño” fue la frase más aplaudida de la tarde. En seguida explicó que él es economista, y que el libro que en el mundo hispano editará el Fondo de Cultura Económica, homónimo del título de su conferencia, sigue el pensamiento de Marx: “Barbarie o socialismo”, y va más allá: hoy la lucha es entre la “Humanidad y la vida o la extinción”.
Vivimos los últimos tiempos de la crisis última del capital, que inició en 2008, que tuvo un repunte en la pandemia, pero que nos sigue enseñando que son los trabajadores los que producen las ganancias.
Más carbón, más petróleo, más gases de efecto invernadero dan como resultado la crisis climática actual que nos lleva a entender las altas temperaturas que vive Europa y lo que pasó en Nepal con el derretimiento de un glaciar.
ÉLITES ECONÓMICAS MUNDIAL Y MEXICANA. Conviene que los jóvenes, y los que no somos tan jóvenes, tengan en cuenta cuatro consideraciones.
1. La Historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases. El capitalismo es un modo de producción que tiene dos clases sociales: la clase trabajadora (el 99% de la población planetaria) y la clase capitalista o burguesa (el 1% restante).
Según la lista de Forbes, los cuatro magnates más ricos del mundo son: Elon Musk (dueño de Testa y de la red antes llamada Twitter), Larry Page (codueño de Google, Youtube), Jeff Bezos (Amazon) y Mark Zuckerberg (Meta: Facebook). En el caso mexicano: Carlos Slim (Telmex/Telcel), German Larrea (Minería, Cinemex), Alejandro Bailleres (Seguros GNP) y María Asunción Aramburuzabala (Grupo Modelo).
2. Decía la “Sexta Declaración de la Selva Lacandona” que en el capitalismo unos tienen fábricas y dinero, otros sólo tienen su fuerza y su conocimiento para trabajar. Mandan los que tienen dinero, pero no es que se sacaron un premio o se encontraron un tesoro, sino que esas riquezas las obtienen de explotar el trabajo de muchos, con injusticia porque al trabajador apenas le dan un salario para que coma poco, descanse tantito y al otro día vuelva a trabajar. También las riquezas se hacen con despojo de tierras y recursos naturales. Lo que dijeron los neozapatistas en 2005, sigue siendo vigente.
3. Contrario a la narrativa que impulsan el PRIAN y Donald Trump, el narcotráfico no está entre las actividades económicas más importantes de México. La presidenta Claudia Sheinbaum en su conferencia matutina del 8 de septiembre de 2026, advirtió que pensar que el narcotráfico es algo exitoso afecta a las personas especialmente entre 15 y 18 años, pues les hace pensar que hay un camino fácil, cuando en realidad es algo muy riesgoso y que, casi siempre termina mal.
Esos jóvenes no vivieron entre 2001 y 2003, cuando la narrativa estadunidense era “que todos los musulmanes eran terroristas”, lo que sirvió a Estados Unidos para apoderarse del petróleo de Afganistán e Iraq. Hoy esa narrativa es que “que todos los latinoamericanos son narcotraficantes”, y ya secuestraron a un mandatario de la región con el pretexto de que era el líder del inexistente “Cartel de los soles”. El resultado: un acuerdo para que Estados Unidos explote el petróleo venezolano.
4. El imperialismo es la fase superior del capitalismo donde un país poderoso abusa de un país menos desarrollado. En 2026 está activa una “Guerra cognitiva”, el campo de batalla es nuestra mente, nuestra manera de concebir el mundo, y ellos son los dueños de las redes sociales más utilizadas.
BIOBANCO GENÓMICO. El pasado lunes 7 de septiembre el Dr. En Biología Humana, Rolando González-José, Investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) presentó una conferencia denominada “Programa de referencia y biobanco genómico de la población argentina” en el Instituto Nacional de Medicina Genómica (INMEGEN) de la Ciudad de México.
González-José es director del Instituto Patagónico en Ciencias Sociales y Humanas. Se doctoró en 2003 e hizo estancias posdoctorales en Estados Unidos, México y Brasil. Forma parte de la Comisión de Ciencia y Tecnología del Instituto Patria, presidido por la expresidenta Cristina Fernández de Kichner.
Describió que, en la agenda de investigación de interés biomédico, es muy actual y necesario el estudio de la diversidad genética. Latinoamérica tiene una particularidad debido al mestizaje.
Por ejemplo, Chile presenta un alto número de muertes por cáncer de vesícula biliar, ello es más frecuente en Santiago de Chile entre la población con raíces africanas, y es menos frecuente en el sur chileno, donde la población nativa precolombina es más numerosa.
En el caso de Argentina, el cáncer de mama es el que tiene más mortalidad. “Necesitamos biobancos representativos de la diversidad genética de nuestros países, ya que todos respondemos diferencialmente a los fármacos”. Estos biobancos existen en países desarrollados; en el caso de América Latina, los países que llevan la punta son México y Brasil.
Se trata de un proyecto de largo aliento, sin embargo, González-José denunció que Argentina vive actualmente un Cientificidio debido al salvaje recorte presupuestario que implementó el gobierno de Javier Milei y al discurso de deslegitimación de la ciencia que se lleva a cabo desde el Ejecutivo argentino.
La ciencia latinoamericana debe buscar alternativas y ser solidaria en momentos en los que llegan al poder individuos que no entienden que los resultados científicos, especialmente en salud, no se ven de la noche a la mañana. Ya decía Ruy Pérez Tamayo en su libro Diez razones para ser científico (FCE, 2013) que el investigador siempre está proponiendo ideas originales, poniéndolas a prueba y desarrollando un pensamiento crítico para no ser engañado por las pseudociencias o publicidad falsa.