¿Qué es la vida?: un frenesí. ¿Qué es la vida?: una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño, que toda la vida es sueño,y los sueños, sueños son.
Fragmento de “La vida es un sueño” de Pedro Calderón de la Barca
En todas las bellas artes, sin excepción alguna, la mitología griega marca un precedente importante. En este tenor, el teatro actual tiene una profunda raíz helénica que se demuestra en cada una de las representaciones y en cada una de las relaciones humanas presentes en el elenco junto con su entorno. Prácticamente, la mitología griega se manifiesta como un legado imposible de ocultar y necesario de reconocer dentro del imaginario colectivo.
Un ejemplo de la trascendencia de la mitología griega en la sociedad actual se manifiesta en los comportamientos homólogos que llegan a tener las decisiones y posturas de algunas instituciones artísticas. En el mito de Procusto señala que la envidia entre semejantes existe y que genera consecuencias devastadoras para la sociedad. Este mito describe el comportamiento de las personas que desde su inseguridad ejercen la imposición; debido a su baja tolerancia a la frustración, a la baja autoestima, a la “sensación” de estar en peligro por lo que es diferente en su entorno, a la constante comparación con otros individuos, o simplemente por intolerancia. En este mito, la postura impositiva destaca al hacer uso de la empatía como una herramienta para “ganarse” la confianza de otros con la finalidad de perjudicar a una persona. Estas son algunas de las características de quienes juegan el papel de Procusto: criticar, menospreciar e intentar boicotear a quienes sobresalen y buscan impulsar su propio talento y camino. Tal como se narra en el mito, la única solución es la intervención del héroe Teseo.
En nuestro México actual y en el ámbito cultural, la situación no es muy diferente: quienes destacan por sus propuestas innovadoras son subestimados y deben ser antes reconocidos en el extranjero para ser debidamente escuchados en territorio nacional. Lamentablemente, esta violencia aparece desde los niveles de formación más importantes (en los que el acompañamiento institucional sí tiene un peso que trastoca la psique del alumnado y de las próximas generaciones de artistas). Sobran casos y uno de ellos es el de la compañía escénica Nahual cuyos integrantes son jóvenes mexicanos estudiantes de la Escuela Nacional de Arte Teatral (ENAT) ubicada en el Centro Nacional de las Artes. En la presente entrevista refieren que, pese a ser seleccionados para representar al país en el próximo Festival Internacional de Escuelas Superiores de Arte Dramático (FIESAD), las autoridades de la ENAT han sido indiferentes a sus peticiones de apoyo para costear los diferentes gastos. En entrevista, un integrante comparte su testimonio:
“Deja tú que hayamos pedido apoyo económico para costear nuestra participación en el festival, lo cual claramente no hicimos porque sabemos que contar con ese apoyo es prácticamente imposible. Lo que hicimos fue únicamente pedir apoyo para hacer uso de nuestras propias instalaciones, para realizar vendimias que nosotras y nosotros mismos gestionaremos. Realizar actividades de recaudación que a los grupos se les permite realizar ya que forman parte del programa académico. Pero a nosotros, que buscamos representar a la escuela y abrir fronteras, se nos niega rotundamente. Sin consultarlo o abrirse al diálogo con nuestra compañía. Sólo recibiendo un NO rotundo. Lo único que queríamos era poner un changarrito”.
Una de las principales preocupaciones para los estudiantes radica en la justificación de faltas derivada de la asistencia a este magno evento a realizarse del 30 de octubre al 3 de noviembre del año en curso ya que, a la fecha, las autoridades no se han pronunciado al respecto. Lo anterior, ejemplifica que el talento mexicano y joven no siempre es reconocido ni apoyado por los paisanos ni por quienes ejercen el servicio al pueblo: es un Procusto con traje y corbata que sólo vela por su permanencia en la administración pública y su próximo cargo en las próximas elecciones.
Ahora bien, ¿quiénes son estos jóvenes que buscan representar a México en Marruecos? ¿Cuál es su propuesta y que la diferencia de otras representaciones? La propuesta seleccionada, Encuentros, cuenta con la dirección escénica de Neftalí C. Isabel, asistencia de dirección de Christiane Saga y producción de Águeda Busqueta. La propuesta escénica integra el diseño de escenografía de Andrea Ramírez, diseño de vestuario de Mayralia y diseño de iluminación a cargo de Miriam Vertiz y Zoé Rojo. El elenco está conformado por Alanis Monroy, Diego Dueñas, Dionosio S. Salazar, Fernanda Prior, Liethfa Evelyn, Michelle Ordaz y Sandra Manzanilla. Para conocer más sobre el proyecto y la compañía, pueden seguir a Nahual Teatro en Instagram: @teatro_nahual.
Los integrantes de este colectivo transmiten en unas cuantas líneas que “[…] Nahual nace de la necesidad de hacer teatro más allá de la escuela. Nos gusta pensarlo como nuestro patio de juegos: un espacio donde podemos experimentar, equivocarnos, probar y llegar con cualquier inquietud para investigar a profundidad. Vemos a […] cada proceso de creación como un proceso de investigación; por eso, una de las máximas de la compañía es que cualquier propuesta puede convertirse en un punto de partida abrir un proceso de investigación individual o colectivo, ya sea desde lo vocal, lo físico, lo espacial o cualquier elemento que pueda abrir una nueva pregunta para la creación.”
En entrevista, el Director Escénico Neftalí C. Isabel, comparte una breve sinopsis de la obra: “Encuentros es una creación colectiva que explora el significado del Día de Muertos en el México contemporáneo a través de recuerdos, pérdidas y reencuentros. Entre ficción y testimonio, la obra entrelaza voces que buscan volver a quienes ya no están. Usando elementos de la tradición teatral mexicana y experiencias personales de sus intérpretes, Encuentros recorre los vínculos y desencuentros que marcan nuestras vidas, invitando al público a preguntarse qué significa recordar y celebrar la vida frente a la ausencia.” En cuanto a la milenaria festividad, Neftalí refiere que la obra seleccionada para presentarse en Marruecos (que curiosamente coincide con las fechas del festival) “[…] nació de una pregunta muy sencilla: ¿Qué significa celebrar el Día de Muertos en el México contemporáneo? Crecimos con una tradición que habla del regreso de quienes ya no están, pero vivimos en un país atravesado por las ausencias. La pieza habla de los encuentros, desencuentros y reencuentros que atraviesan nuestra vida: desde la pérdida de una mascota o una ruptura amorosa hasta ausencias más profundas que parten nuestra historia en un antes y un después. Encuentros reflexiona sobre aquello que perdemos, aquello que seguimos buscando y la forma en que aprendemos a convivir con esas ausencias. La obra no busca ofrecer respuestas, sino abrir un espacio para compartirlas y quizá volver a encontrarnos.”
En esta misma intervención, una integrante del elenco y estudiante del tercer año de la ENAT, Michelle Ordaz, comparte que “[…] el Festival Internacional de Escuelas Superiores de Teatro (FIESAD) es un sitio para converger que propicia el intercambio para compartir los diferentes procesos de creación escénica, sus poéticas, invenciones, discursos y estilos. ¿Cuál es la importancia en la formación de una o un estudiante de participar en este tipo de plataformas que convocan a la reunión mundial de escuelas formativas? La crisis, una que sea oportuna, propicia y fértil para expandir lo que comprendemos por teatro, un cambio que integre y nutra las diversas maneras en que es apreciado nuestro arte dramático para enriquecer el encuentro humano al que convoca la escena.Participar en este tipo de convocatorias de encuentro 一nacional o internacional一es poner en marcha la producción de otros encuentros.” De igual manera, la actriz Michelle Ordaz expresa que “[…] es poner en marcha la producción de nuevas redes de comunidades escénicas que se acompañen en el camino de la creación, e el intercambio de valores, cuestiones sociales, es una oportunidad para descubrir la intersección que atraviesa nuestras culturas y humanidades; para sostenernos a través de los territorios y más allá de ellos.”
Para cerrar esta entrevista, Michelle Ordaz retoma la figura trascendental de la muerte, del Mihcailhuitl y su influencia en la cultura mexicana (y por ende en la propuesta escénica) para explicar los simbolismos ancestrales presentes en la enigmática obra: “[…] La memoria está cargada de recuerdos, de nortes, de pilares que con su energía nos acompaña. Además, es sabido que la memoria se reorganiza y reinventa. Así que, ¿por qué hacer Encuentros, obra que toma una de las festividades más representativas, sino la más, de nuestro país? Para reinventar el sentido de los símbolos y signos que nos han sido heredados, para encauzar esa reinvención de la memoria y honrar a quienes ya no están pero siguen conversando con nosotrxs, nos acompañan, nos significan y atraviesan. En escena tenemos una espiral que nos acompaña como metáfora escénica que atraviesa los distintos aconteceres, les reúne, concatenan y evolucionan. La imagen por sí sólo de una espiral es eso: Un acrecentar la misma estructura, un pasar por los mismos caminos que son y no son lo mismo, pero si trazamos un punto en cada vuelta de la espiral podríamos unir los distintos niveles con tan sólo imaginar una línea, una que en Día de Muertos todas y todos compartimos, expresamos y llegará el momento de experimentar en nuestra humana naturaleza: La Muerte."
También, el director de la obra Neftalí C. Isabel, manifiesta que “[…] Para nosotros fue una gran noticia ser aceptados en esta convocatoria. Es una felicidad inmensa para todos los integrantes de la compañía y al mismo tiempo, una gran responsabilidad al representar a México y a nuestra alma mater: la ENAT. Estamos seguros de que será un proceso de aprendizaje enorme para cada uno de nosotros.”
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