El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, vetó, el 8 de enero, una propuesta legislativa que reduciría considerablemente la pena de prisión del expresidente de extrema derecha, Jair Bolsonaro, quien cumple condena por su intento de golpe de Estado en 2022.
Cabe destacar que el proyecto de ley buscaba reducir la pena de 27 años de Bolsonaro y de los implicados en los ataques a la sede de los tres poderes en la capital brasileña, Brasilia, el pasado 8 de enero de 2023.
El mandatario de Brasil firmó el veto durante una ceremonia para conmemorar el tercer aniversario de los ataques, señalando que “el 8 de enero está marcado por la historia como el día de la victoria de nuestra democracia. Es una victoria contra aquellos que intentaron tomar el poder por la fuerza, ignorando la voluntad popular expresada en las urnas”.
El Senado brasileño aprobó la propuesta legislativa en diciembre y, pese a que el Congreso podría anular el veto de Lula, los analistas aseguran que sería una medida arriesgada para las y los legisladores de cara a las elecciones generales del próximo mes de octubre.
Por su parte, el ministro de Justicia y Seguridad Pública que presentó, el 8 de enero, su renuncia al cargo por motivos personales, Ricardo Lewandowski, afirmó que el proyecto de ley es inconstitucional, argumentando que los crímenes cometidos contra el Estado Democrático de Derecho no son plausibles de amnistías o indultos.
No obstante, la oposición anunció que revocará el veto, ya que varios congresistas han calificado la acción del presidente brasileño como cruel o vengativa.
El diputado, Paulinho da Força, aseguró que la decisión de Lula es un desplante al Congreso, señalando además que la medida “reabre las tensiones que habían sido superadas y ofrece la imagen de que Brasil no busca la paz institucional, sino el enfrentamiento permanente”.
Por otra parte, el senador, Rogério Marinho, se refirió a los condenados como presos políticos, además de lamentar que Lula no cuente con “la grandeza de esos líderes de la historia que han sabido reconciliar al país por medio de sucesivas amnistías en momentos mucho más graves”.
Cabe recalcar que, en las elecciones de 2022, Lula ganó por poco la contienda contra Jair Bolsonaro, quien posteriormente fue declarado inelegible para postularse hasta 2030 por abuso de poder durante su campaña.
Una semana después del inicio del mandato de Lula, el 8 de enero de 2023, miles de simpatizantes de la extrema derecha invadieron y destrozaron las instalaciones del Congreso Nacional, el Palacio del Planalto y el Tribunal Supremo Federal, por lo que fueron condenados a largas penas de cárcel, al igual que los cabecillas de la estrategia golpista como Bolsonaro y otros altos mandos militares y exministros.