• SPR Informa
  • SPR Informa
  • SPR Informa
  • SPR Informa
  • SPR Informa
  • https://www.sprinforma.mx/noticia/una-marcha-por-la-soberania
  • hace 23 horas
  • 13:01
  • SPR Informa 6 min

Una  marcha por la soberanía

Una  marcha por la soberanía

Por Héctor Adolfo Quintanar Pérez

Un pequeño grupo de ciudadanos se acerca de manera discreta a las inmediaciones del Puente Fronterizo Simón Bolívar, establecido del lado colombiano de la frontera, con unas banderas dobladas y discretos carteles que aún no revelan su contenido por encontrarse también sin exhibir en sus manos. Sin mucho aspaviento, se congregan en pequeños grupos hasta crear una masa homogénea y es ahí cuando deciden, por fin, gritar a ambos lados de los países, con sus banderas desenvainadas y carteles abiertos en plenas manos:  “ ¡Que no! ¡Que no! Que no tenemos ganas / de convertirnos hoy / en colonia americana! 

Hace unas horas el presidente Gustavo Petro ha convocado a movilizaciones populares para tratar de hacer un contrapeso ciudadano y mostrar apoyo a la soberanía venezolana tras el arresto del mandatario Maduro, quien enfrenta un juicio en Estados Unidos, su captor. En varias ciudades y poblaciones alrededor del país cafetalero se han concentrado diversos activistas y grupos afines al chavismo para tomar las plazas y decantar su rechazo a la decisión estadounidense de intervenir en el suelo y política latinoamericana una vez mas.  Con música, banderas e incluso un actor caracterizado como Simón Bolívar ha resonado la convocatoria de Petro, quien mientras sucedía esto, hablaba directamente con Donald Trump para establecer una reunión entre los mandatarios a celebrarse próximamente.

A pesar de las acciones y manifestaciones, el ánimo entre los habitantes de Cúcuta resulta agridulce y expectante, mas acostumbrados a recibir malas noticias que una realmente beneficiosa. Por la mañana se hizo público que Venezuela ha detenido a más de una docena de periodistas internacionales y nacionales que entraron al territorio para intentar realizar cobertura de los últimos acontecimientos. Las medidas de endurecer las acciones contra periodistas han sido criticadas, sobre todo por la magnitud de los eventos padecidos y la necesidad de narrar al mundo la invasión que ha padecida Venezuela, sin embargo ellos han preferido el ostracismo y silencio. E incluso se han hecho de herramientas que traspasan a sus propias instituciones.

Durante la visita a otro punto fronterizo, dos colegas y yo merodeábamos bajo el puente que cruza el río , del lado Colombiano. Tras unos minutos de hacer imágenes, un hombre, vestido de civil nos ha gritado y amenazado para abandonar el lugar diciendo: “Si siguen tomando fotos que no son, se pueden quedar ahí tirados…. Mejor váyanse, vayan con Dios”. Al retornar, otros colegas nos han advertido que ellos también fueron encarados por el sujeto, posiblemente un haragán o palero que ocupa la policía para intimidar periodistas y arruinarles el trabajo por alguna moneda o comida. Y en ese momento, lo logró.

“Yo prefiero que se lleven todo el petróleo de Venezuela y que por fin podamos regresar a nuestro país y vivir en paz”, comentó un taxista de unos 25 años mientras nos trasladábamos al centro de la ciudad hacia la manifestación convocada por Petro. Este pensamiento, que algunos podrían cuestionar, desgraciadamente también es el resultado de las políticas que mandaron al exilio a miles de venezolanos que hoy se refugian en la desesperación y la aprobación de la invasión como medida desesperada para sacar del poder a Nicolás Maduro, quien llevaba en el poder desde el año 2013 , tras la muerte del Hugo Chávez.  Aunque también hay, desde luego, quien celebra la intervención armada a pesar de las posibles consecuencias fatídicas que ya ha demostrado la historia una y otra vez. 

En el centro de la ciudad de Cúcuta, todo continúa con la normalidad acostumbrada. Hay puestos de Chica, café y empanadas en las aceras y cientos de comercios observan una marcha de banderas venezolanas y colombianas que hace aún más fatídico el denso tráfico de la tarde. Conductores pitan sus bocinas y cientos de sonidos se mezclan entre sí en medio de la vorágine y algarabía de la manifestación. En entrevista , el hombre que viste de Simón Bolívar, resulta ser un dramaturgo y profesor conocido entra la comunidad. Mientras unos le aplaudían, otros le cuestionaban su apoyo : Profe ¿Porqué apoya dictadores?- le gritó un taxista en el puente fronterizo, él no respondió y siguió su camino. 

En un discurso mucho más conciliador, los manifestantes repudiaban la injerencia sin confrontar. Ya sabemos todo el mundo que Trump está ahora cumpliendo las amenazas proferidas no sólo a Venezuela, a los migrantes latinoamericanos y ahora a Colombia y Groenlandia, nuevos objetivos en su lista de países a intervenir. 

Mientras tanto, antes de la marcha, de la llamada con Petro que duró más de 15 minutos, y a miles de kilómetros, en los restaurantes y comercios de la frontera, los venezolanos y colombianos continúan su vida cotidiana. Algunos se comunican en videollamada con sus familias, algo a lo que parecen ser bastante aficionados en estos lugares, incluso si van manejando un auto o motocicleta. La vida continúa para la clase obrera, que pese a las decisiones militares, es la que debe seguir moviendo al país, ya sea trabajando o en una marcha liderada por un Simón Bolívar del 2026.