Dicen que la fe mueve montañas, pero en el caso de la Iglesia de La Luz del Mundo, lo que parece haberse movido son influencias, carteras y, lamentablemente, silencios cómplices. Imagínese usted, querido lector, que mientras en California la justicia le recetaba casi 17 años de prisión a Naasón Joaquín García, aquí en México, el "Apostolado" parecía tener un pase de "salida gratuita de la cárcel" al estilo Monopoly. Pero respiren, que los tiempos de la simulación se están quedando en el pasado.
Resulta que, mientras el mundo veía cómo el líder de una congregación con más de 5 millones de fieles —según sus propias y alegres cuentas— era exhibido como un criminal en Estados Unidos, autoridades en México perfilaban que aquí "no había nada que ver". En junio de 2025, la Fiscalía General de la República, la de Alejandro Gertz Manero, decidió que el "no ejercicio de la acción penal" era el camino. Básicamente, un "usted disculpe, don Naasón, siga con su oración".
Pero la fe de las víctimas fue más fuerte. Este jueves 16 de abril de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum puso los puntos sobre las íes en su conferencia "mañanera". Con esa claridad que la caracteriza, soltó la bomba: el caso no está muerto, solo estaba... "mal atendido".
“El objetivo de la hoy fiscal Ernestina Godoy Ramos, junto con las víctimas, es que el juez reabra el caso. El cierre fue el año pasado con el fiscal Gertz... se acercó a las víctimas y está pidiendo la apertura”, afirmó la mandataria.
Para Sochil Martin y Sharim Guzmán, sobrevivientes que han cargado con el peso de denunciar el horror, las palabras de la Presidenta son el primer rayo de sol tras una noche de siete años. Según el testimonio de las víctimas, Naasón Joaquín García no es un guía espiritual, sino un "depredador sexual" que estructuró un sistema de abuso y explotación bajo el manto de la divinidad. Sochil, quien fuera reclutadora, ha sido clara: "Me sentí engañada, me robaron la esperanza", citó ante el carpetazo previo. Ellas han señalado directamente que el "Apóstol" utilizaba su poder para convertir la fe en un mercado de carne y obediencia inquebrantable.
Y es que el cinismo no tiene límites. ¿Recuerdan lo de hace unos meses? En pleno siglo XXI, se detectaron armas falsas en manos de presuntos integrantes de la iglesia. Un montaje digno de una serie de suspenso de bajo presupuesto que solo buscaba amedrentar. Las víctimas no han tenido pelos en la lengua para señalar a políticos que, durante décadas, le tendieron la alfombra roja a Naasón a cambio de votos cautivos. Se mencionan nombres, se recuerdan fotos con gobernadores y legisladores de diversos partidos.
Aquí es donde entra Ernestina Godoy Ramos. Si alguien pensaba que la FGR seguiría siendo un elefante reumático, se equivocó. Godoy ya demostró de qué madera está hecha: retomó el caso de César Duarte cuando parecía olvidado y ha mantenido el dedo en el renglón con las familias de Ayotzinapa. Ahora, su objetivo es reabrir la caja de Pandora de La Luz del Mundo.
La audiencia de este jueves, sin embargo, nos dejó en suspenso. Se aplazó para el próximo 27 de abril a las 17:15 horas porque, ¡vaya sorpresa!, las víctimas ni siquiera habían tenido acceso al expediente donde se decretó el cierre original. Una chicanada legal que el juez Juan José Rodríguez Velarde tuvo que frenar.
¿Qué futuro le depara a una iglesia cuyo cimiento es el miedo y cuyo líder purga condenas por delitos de delincuencia organizada y trata de personas? En la "Transformación" no se busca perseguir credos, sino castigar delitos. La presidenta Sheinbaum y la fiscal Godoy están mandando un mensaje que debería hacer temblar a más de uno: la impunidad ya no es un artículo de fe.
Si la justicia mexicana logra finalmente sentar en el banquillo a quienes usaron la religión como escudo para el abuso sexual y el lavado de dinero, estaremos ante un hito histórico. La pregunta que nos queda flotando en el aire, mientras esperamos la audiencia del 27, es simple pero demoledora: ¿Cuántos "apóstoles" más caminan libres entre nosotros porque el sistema prefirió mirar al cielo en lugar de mirar a las víctimas? La respuesta, por fin, parece que empezará a escribirse en la tierra.