Sin estridencias y con resultados concretos, Leche para el Bienestar es una institución clave del Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum para fortalecer la producción nacional de alimentos y apuntalar la seguridad alimentaria de las y los mexicanos.
Lo que antes era Liconsa, hoy es una de esas dependencias que trabaja permanente en territorio y brinda acompañamiento directo a las y los productores, a quienes compra leche fresca a un precio justo (precios de garantía).
Por ello, se inscribe dentro del Plan México, cuyo primer punto remarca la importancia de ampliar la autosuficiencia alimentaria para disminuir la pobreza y la desigualdad y fortalecer el desarrollo y el bienestar nacional.
Así, Leche del Bienestar, que encabeza Antonio Talamantes, busca mejorar la nutrición de la población con menores ingresos mediante la distribución de leche fortificada con vitaminas y minerales esenciales, a precios accesibles en todo el país.
Y esta meta se logrará con toda seguridad, luego de que, en días pasados, la dependencia firmó un convenio de colaboración con el Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal (Inafed).
El objetivo es promover el Programa de Abasto Social, el esquema de Precios de Garantía y el catálogo de productos comerciales en todos los municipios del país.
Se trata de un paso muy importante para acercar los programas y servicios de Leche para el Bienestar a más familias mexicanas, particularmente en las comunidades donde más se requiere fortalecer el acceso a productos de calidad y a precios accesibles.
También, para incrementar sus capacidades, se han realizado inversiones en proyectos estratégicos, como una planta de secado de leche en Michoacán, una planta pasteurizadora de leche en Campeche; 30 nuevos Centros de Acopio y ampliación de la Red de Acopio de 14 a 20 estados.
Hoy en día, Leche para el Bienestar atiende a más de 7.7 millones de beneficiarias y beneficiarios, sobre todo niñas y niños de 6 meses a 12 años de edad, personas adultas de 60 años y más y adolescentes de 13 a 17 años, lo que permite avanzar en la meta de 10 millones para 2030.
Además de esto, también se cuenta con una línea comercial que ofrece presentaciones de un litro de leche entera, semidescremada, deslactosada y light, así como los envases Tetra Pak, de 250 mililitros, con sabores fresa, vainilla y chocolate.
Estos productos se venden en las Tiendas del Bienestar y son muy fácilmente se reconocer, por sus colores, imagen y stands llamativos.
Es tal la importancia de Leche para el Bienestar que cuando se abre un nuevo punto de venta (lechería), presidentes y presidentas municipales, o autoridades locales aprovechan para promocionarlo como un logro, dada su contribución para mejorar los índices de desarrollo humano en los municipios objetivo.
Brindemos, pues, con leche para el bienestar.