• SPR Informa
  • SPR Informa
  • SPR Informa
  • SPR Informa
  • SPR Informa
  • https://www.sprinforma.mx/noticia/ixtapaluca-el-municipio-no-es-una-empresa-familiar
  • hace 1 día
  • 07:07
  • SPR Informa 6 min

Ixtapaluca: el municipio no es una empresa familiar

Ixtapaluca: el municipio no es una empresa familiar

Por Francisco Salgado

Gobernar la periferia de nuestra zona metropolitana nunca ha sido tarea para improvisados. Quienes crecimos aquí y estudiamos en las escuelas de nuestro municipio conocemos perfectamente el calvario diario: las horas perdidas en el transporte público, la incertidumbre de si habrá agua mañana o el miedo de caminar por una calle a oscuras. Como internacionalista por la UNAM, decidí que no bastaba con señalar los problemas; había que actuar. Por eso, junto con mis vecinas y vecinos, nos organizamos hace tiempo para gestionar ante las autoridades municipales la pavimentación de nuestras calles. Esa pequeña gran victoria nos demostró que la organización vecinal funciona, pero también nos dejó claro que el reto es enorme: todavía quedan demasiadas colonias en el abandono.

Hoy que se perfilan los escenarios para los próximos comicios electorales, la pregunta de fondo para Ixtapaluca ya no es cuánto presupuesto llega, sino en manos de quién se va a quedar. Nuestra Gobernadora, la Maestra Delfina Gómez Álvarez, ha puesto el ejemplo en todo el Estado de México de que se debe gobernar desde el territorio y para la gente, consolidándose como la líder máxima y única de este proyecto en la entidad. Sin embargo, para que el bienestar que ella impulsa a nivel estatal baje con fuerza a nuestras colonias, se necesita una condición obligatoria: cerrar filas en una unidad auténtica en torno al movimiento de la Cuarta Transformación en el Estado de México y, de manera urgente, en Ixtapaluca.

La unidad no es un cheque en blanco ni un pacto de silencio; es el blindaje del pueblo contra las mañas de la vieja política. Es momento de decirlo con todas sus letras: el nepotismo y la corrupción son las prácticas más dañinas de nuestra política local y no deben tener cabida bajo ninguna circunstancia. La corrupción no solo se da cuando alguien se roba el dinero en una bolsa; se da cuando se tolera el moche en las licitaciones, cuando se inflan los precios de las obras públicas que terminan deshaciéndose con la primera lluvia, y cuando se ve al servicio público como un negocio personal. El nepotismo es la antesala de esa corrupción: una inercia negativa que asfixia el talento de los jóvenes profesionistas y traiciona la confianza de la gente al pretender heredar los cargos como si el gobierno fuera una empresa familiar.

A esto se suman esos servidores públicos oportunistas que hoy levantan la mano por mera conveniencia personal, buscando una chamba o un trampolín de privilegios, apareciendo en las colonias solo cuando necesitan el voto. La unidad del movimiento debe servir para cerrarle el paso al arribismo y abrirle la puerta a la honestidad y a la capacidad técnica. Los ayuntamientos no son agencias de empleo para los parientes ni para los políticos de ocasión; son la herramienta para resolver la vida de la comunidad. En la nueva gobernanza que exigimos, la transparencia absoluta debe ser la regla: cada peso que entra debe ser rastreable por los ciudadanos y cada funcionario debe rendir cuentas sin simulaciones.

Para romper con estos vicios, gobernar Ixtapaluca requiere de perfiles que conozcan a fondo las leyes del estado y las entrañas de la administración. Como vecinos de Ixtapaluca, sabemos bien que los retos cotidianos (como el suministro de agua, la seguridad y el estado de nuestras calles) no se resuelven de la noche a la mañana, pero hoy más que nunca necesitamos trabajar hombro a hombro. Por eso, ver que la Gobernadora Delfina Gómez y la Presidenta Claudia Sheinbaum han puesto la mirada en nuestra región con proyectos prioritarios como el PLAN ORIENTE nos da una ventana de esperanza que no podemos desaprovechar.

Sin embargo, el verdadero cambio empieza a nivel de banqueta: ninguna obra o estrategia de gobierno va a funcionar si como vecinos seguimos divididos o indiferentes. Es el momento de recuperar nuestras calles, organizar comités vecinales reales, cuidar nuestros espacios públicos y ayudarnos cuando más se necesita; solo así, uniendo la voluntad de nuestras autoridades con la fuerza y participación de nuestra comunidad, lograremos construir el Ixtapaluca que soñamos.