Brasil a segunda vuelta, el brazo de los conservadores y de Estados Unidos, sumado a errores estratégicos de la izquierda, abren la puerta para que el actual presidente pierda la oportunidad de un nuevo mandato.
Lula da Silva, el carismático presidente que al frente de Brasil empoderó a Petrobras, regresó un mundial y brindó seguridad social a un pueblo asediado por un neocolonialismo impulsado desde el poder de don dinero proveniente de los Estados Unidos.
Ya en alguna ocasión, después del mandato de Dilma Rousseff, la izquierda Brasileña perdería ante un Bolsonaro la presidencia y este último, de gran polémica y hoy en la cárcel, sumiría a Brasil en una crisis económica, laboral y ecológica al entregar y permitir que empresas extranjeras y financiadas por grupos políticos relacionados a EE.UU. ingresarán al país amazónico.
Él mismo metería a Luis Ignacio Lula Da Silva a la cárcel, para no permitir que volviera al gobierno, algo en lo que no tuvo suerte.
Lo que sí hizo inteligentemente esa derecha fue permitir el ingreso de los casinos, casas de apuestas y empresas y conglomerados
financieros. ¿Por dónde? Por el futbol.
El futbol brasileño que cruzaba por una crisis económica y de corrupción, con clubes históricos pero incapaces financieramente de competir en fichajes, estadios, instalaciones y demás con clubes mexicanos, argentinos, colombianos y demás, una fuga de gran talento por no tener cómo invertir. Fue allí donde la derecha, Estados Unidos, grupos religiosos protestantes y los Bolsonaro encontraron el lugar para el control político.
Para que se den una idea: ¿cuántas patrocinan al fútbol brasileño?
En 2025, los 20 clubes de la Serie A tenían algún patrocinio de una casa de apuestas. 18 de los 20 llevaban una bet como patrocinador principal de la camiseta y los otros dos tenían acuerdos secundarios. IBOPE Repucom contabilizó 18 marcas de apuestas diferentes presentes en las camisetas de la Serie A.
¿Y su influencia? Es enorme, particularmente desde el punto de vista financiero. En 2025, las casas de apuestas aportaron aproximadamente R$1,14 mil millones en patrocinios a los principales clubes brasileños. Eso representó alrededor del 7.9% de los ingresos totales de los clubes, pero aproximadamente un tercio de sus ingresos comerciales y de marketing.
No solo eso, su influencia va mucho más allá de las camisetas. Las casas de apuestas adquirieron derechos de nombre de competiciones, publicidad dentro de los estadios, espacios en transmisiones, campañas digitales, acuerdos con futbolistas y exfutbolistas, influencers y otros activos comerciales. El estudio de la UERJ concluye precisamente que el fútbol se convirtió en la principal vitrina de las casas de apuestas en Brasil, integrándolas al consumo cotidiano del aficionado.
Por eso desde aquí les digo el mecanismo para controlar electoralmente a las masas fue el futbol, el mecanismo para controlar el futbol fue el quebrarlos para luego financiarlos desde las casas de apuestas.
Por eso el asunto está en plena transformación. A finales de septiembre de 2026, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva adoptó una medida para prohibir las apuestas deportivas online, con entrada en vigor prevista para el 6 de octubre de 2026. Los clubes han reaccionado fuertemente porque estiman que solamente en 2025 recibieron alrededor de R$1.000 millones en publicidad de las casas de apuestas, cerca del 10% de sus ingresos recurrentes.
Esto permite dimensionar la influencia: las bets pasaron en pocos años de ser anunciantes a convertirse en uno de los pilares del modelo comercial del fútbol brasileño.
¿Y qué tiene que ver todo esto con las elecciones?
Sencillo, clubes y organizaciones futbolísticas están haciendo presión contra la prohibición y algunos han acudido al STF. Reuters señala que los equipos se han aliado con las empresas del sector para hacer lobby contra la medida, precisamente por el riesgo de perder contratos multimillonarios.
Y mientras Lula ha defendido públicamente la medida vinculando las apuestas con endeudamiento familiar, ludopatía y afectaciones particularmente graves sobre los sectores populares. El gobierno la presentó junto con medidas de protección a familias endeudadas, pero los dueños de don dinero y los oportunistas conservadores prefieren segur endeudando al pueblo, y llevándose el dinero a otros países.
Eso sin contar el dominio y control político que los empresarios afines a la derecha y a los Estados Unidos estén ejerciendo y quieran impulsar en Brasil a través de las “bets” para controlar políticamente la región.
Solo basta recordar Argentina, Colombia o propiamente Estados Unidos.
Y mientras el futbolista calla, el futbol en Brasil cambió, no solo en la cancha si no en su “joga bonito” y su hoy “joga por dinerinho”
Ya lo decía Sócrates: “Los futbolistas somos artistas y, por tanto, somos los únicos que tenemos más poder que sus jefes".
Asi que México puede quedar como el único país en América Latina en resistencia al totalitarismo gringo.
En México, la izquierda junto a los partidos en el gobierno, deben tener claro el ejemplo que ha sucedido en el continente… 2030 se ve lejos, pero el 27 será un ensayo, y los “weros” de la mano de los “Ricardos”, mochos y fachos pudieran estar en vías de querer ser quienes entreguen el país.
Por lo pronto Lula tiene unos días más para intentar detener la avanzada del poder financiado por EUA a través de las casas de apuestas que a su vez presionan a los clubes de futbol que sabemos que significan en Brasil 🇧🇷 sumado a ellos las religiones queriendo ganar adeptos como empresas y los Bolsonaro jugando el papel de pasquín entreguista como su padre, Milei y otros personajes que hoy son títeres del que despacha en casa blanca.
¡Hasta siempre!