Este domingo 27 de septiembre, la primera mujer presidenta de México terminó su gira por cada uno de los estados para informar los avances y retos después de dos años de gobierno, la cita fue en el histórico zócalo capitalino, la segunda plaza más grande del mundo y el epicentro político del país.
La plaza abarrotada es un mensaje político que morena no ha dejado de ocupar desde hace ocho años: la confianza y el respaldo de la gente al proyecto político gobernante. Esto cobra particular relevancia cuando la sombra imperialista / injerencista se alza sobre el país, entonces el mensaje al mundo es que en México gobierna la izquierda y las grandes mayorías acuerpan el avance en políticas públicas.
Podemos dividir el discurso de la mandataria en al menos tres partes.
Inició con un recordatorio del contexto histórico en el que se encuentra la Cuarta Transformación y su consolidación durante estos últimos años. Destacó que un día como hoy, pero hace 205 años, concluía la Independencia de México con la entrada del Ejército Trigarante sobre la hoy calle Madero. Fecha que pudo ser casualidad pero que tiene una gran carga simbólica por lo que significó la lucha política de ese entonces por la libertad y la soberanía, y porque la Cuarta Transformación se declara heredera de esa transformación, junto con el proceso de las leyes de Reforma y la Revolución Méxicana.
En un segundo momento, la presidenta Claudia Sheinbaum, enunció una defensa frontal a la soberanía nacional, en el contexto de las recientes tensiones con Estados Unidos: “La soberanía no se implora, se ejerce con dignidad”.
En un tercer momento, la mandataria presentó los resultados en seguridad y economía. Destacó una reducción del 25% a los homicidios dolosos y un 20% a los delitos de alto impacto. Los datos son importantes, pero también el sentido de la estrategía, la presidenta reiteró que su estrategia no se basa en el uso de la fuerza desmedida o la militarización, sino en la procuración de justicia y la incentivación del bienestar social.
En el ámbito económico destaca una recaudación histórica federal de ingresos por más de seis billones de pesos, lo que implica un aumento sustancial respecto a otros años sin crear un solo impuesto nuevo.
Para finalizar, la presidenta recordó las últimas reformas constitucionales que hemos tenido, que van construyendo un horizonte antineoliberal, como la reducción de la jornada laboral, la prohibición del nepotismo y la reelección, el aumento salarial por encima de la inflación y la prohibición de que una persona que aspire a un cargo de representación popular tenga dos nacionalidades.
Esto último es particularmente relevante, de nuevo, en el contexto de una amenaza injerencista y lo que ha pasado recientemente en la región, con gente que llega a la presidencia de su país, pero que toda su vida la hicieron en Estados Unidos. Como cada concentración en el zócalo capitalino, nos quedamos con las reflexiones que lanza la dirigencia política del país. Estos eventos, lejos de servir únicamente para fotografías, son pretextos para encontrarnos entre quienes pensamos parecido y queremos hacer de este país un lugar más justo, es decir, es una excusa para la alegría del encuentro y la comunidad. Pero también es un recordatorio constante para militantes, simpatizantes y ciudadanxs, el recordatorio de que en este país se gobierna con el corazón de la gente y que aún queda mucho por hacer pero vamos caminando hacia un horizonte de justicia social.