Organizaciones comunitarias, sindicatos y líderes religiosos encabezaron este 23 de enero, una jornada de protesta en Minnesota bajo el lema “No work, no school, no shopping” haciendo referencia a ausentarse de los trabajos, las escuelas y las actividades comerciales, en rechazo al incremento de operativos del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en el estado y para exigir una investigación por presuntas violaciones a derechos humanos y constitucionales.
La movilización, denominada “Day of Truth & Freedom” (Día de la Verdad y la Libertad), surge tras la muerte de Renee Good, una mujer desarmada que fue abatida el pasado 7 de enero por un agente federal de inmigración durante un operativo en Minneapolis, hecho que detonó una ola de indignación y protestas a nivel estatal.
Entre las principales demandas de los manifestantes se encuentran la salida de ICE de Minnesota, que el agente involucrado en la muerte de Good enfrente responsabilidades legales, el fin del financiamiento adicional a la agencia y una investigación formal por abusos y violaciones constitucionales.
Como parte de la protesta, cientos de negocios locales anunciaron el cierre de sus puertas en señal de solidaridad, mientras miles de personas se ausentaron de sus trabajos y escuelas o participaron en un boicot comercial. El Concejo Municipal de Minneapolis respaldó oficialmente la jornada de acción y la huelga general.
Además, instituciones culturales del estado como el Walker Art Center, el Minneapolis Institute of Art, el Science Museum of Minnesota y el Minnesota Children’s Museum suspendieron actividades durante el día.
La jornada culminó con una marcha en el centro de Minneapolis que concluyó con un mitin en el Target Center, uno de los principales recintos de la ciudad, pese a las extremas condiciones climáticas, con temperaturas de entre -23 y -28 grados centígrados
La Federación Regional del Trabajo de Minnesota (AFL-CIO), que agrupa a más de mil sindicatos locales, respaldó la protesta junto con decenas de organizaciones laborales. Dirigentes sindicales señalaron que la acción responde a la falta de medidas del gobierno estatal para frenar lo que calificaron como violencia institucional contra comunidades migrantes.
En contraste, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que en las últimas seis semanas se han realizado alrededor de 3,000 detenciones en Minnesota y confirmó que la administración del presidente Donald Trump desplegó a unos 3,000 agentes migratorios en el estado, además de mantener a 1,500 soldados del Ejército en alerta ante una posible intervención.
Un portavoz del DHS criticó la protesta y acusó a los organizadores de proteger a personas con antecedentes criminales, aunque organizaciones civiles señalaron que, a nivel nacional, la mayoría de las personas detenidas por ICE no cuentan con historial delictivo, mientras los centros de detención migratoria registran cifras récord de ocupación.