El fabricante chino de automóviles, BYD, presentó una demanda contra el Gobierno de Estados Unidos (EE.UU.) para refutar las órdenes ejecutivas en materia arancelaria impulsadas por el presidente Donald Trump, además de solicitar la devolución de todos los impuestos fronterizos que ha pagado desde abril, de acuerdo con documentos judiciales.
La demanda se posicionó como la primera presentada por un fabricante de automóviles chino por los aranceles estadounidenses y se sumó a otras expuestas por miles de empresas internacionales con operaciones en el país norteamericano que impugnan el uso del Acta de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para la imposición de impuestos fronterizos.
El mayor vendedor mundial de autos eléctricos argumentó en su petición que la Casa Blanca no cuenta con la facultad necesaria para aplicar aranceles bajo el IEEPA, señalando que la legislación no emplea la palabra “arancel” ni ningún término similar.
BYD busca que las órdenes que derivaron en la imposición de gravámenes sean declaradas inválidas y que las tasas recaudadas le sean devueltas con intereses, por lo que presentó una queja independiente con el fin de proteger su derecho a un posible reembolso.
La demanda fue presentada por cuatro filiales en EE.UU. del fabricante de automóviles a finales de enero ante el Tribunal de Comercio Internacional y señaló al Gobierno estadounidense, así como a altos funcionarios de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, la Oficina del Representante Comercial y el Departamento del Tesoro por supuestas violaciones a la ley.
La resolución de la petición podría demorarse, ya que las implicaciones legales y económicas mantienen un panorama incierto para el sector, de acuerdo con el representante comercial, Jamieson Greer.
Por su parte, el mandatario estadounidense, Donald Trump, ha reiterado en diversas ocasiones que los autos chinos representan una amenaza para la industria de su país, por lo que aumentó los aranceles hasta 135%, superando el 100% impuesto durante la administración del expresidente Joe Biden.
No obstante, Trump afirmó que recibiría con puertas abiertas a fabricantes chinos dispuestos a ensamblar vehículos en territorio estadounidense, como el caso de BYD North America, filial que opera en California, EE.UU., y que cuenta con 750 trabajadores en su planta de camiones.