El Gobierno de Estados Unidos interceptó este miércoles 7 de enero dos nuevos petroleros en aguas internacionales a los que acusó de cometer “actividades ilícitas”. Se trata del Motor Tanker Bella I, de bandera rusa, capturado en el Atlántico Norte, y el segundo Motor Tanker Sophia, abordado cerca del Caribe.
La secretaria de Seguridad de Estados Unidos, Kristi Noem, informó a través de sus redes sociales que la Guardia Costera estadounidense realizó los abordajes consecutivos, “meticulosamente coordinados” en los buques cisterna de la llamada "flota fantasma”, los cuales afirmó, habrían estado en Venezuela o se dirigían a ese país.
“Bajo el liderazgo audaz y visionario del Presidente Trump, los equipos tácticos de la Guardia Costera de Estados Unidos trabajaron en estrecha colaboración con sus homólogos de los Departamentos de Guerra, Justicia y Estado y utilizaron su experiencia especializada para llevar a cabo estas operaciones y realizar dos abordajes seguros y efectivos con pocas horas de diferencia”, aseguró Noem.
Detalló que el Bella I, identificado por Rusia como Marinera, llevaba semanas intentando evadir a la Guardia Costera, incluso cambiando su bandera y pintando un nuevo nombre en el casco mientras era perseguido, “en un intento desesperado y fallido por evadir la justicia”.
“La heroica tripulación del USCGC Munro persiguió a este buque en alta mar y a través de tormentas peligrosas, vigilando diligentemente y protegiendo a nuestro país con la determinación y el patriotismo que enorgullecen a los estadounidenses”, añadió.
En tanto, el Comando Sur de Estados Unidos señaló que la intervención en el Motor Tanker Sophia se llevó a cabo sin incidentes, antes del amanecer, y en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional.
Detalló que la embarcación operaba en aguas internacionales del mar Caribe y realizaba supuestas actividades ilícitas, por lo que es “escoltado” hacia territorio estadounidense para su disposición final.
Al respecto, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que su país mantiene el bloqueo contra todos los buques de la denominada “flota oscura” que, según Washington, transportan de manera ilegal petróleo venezolano para financiar actividades ilícitas, en detrimento del pueblo de Venezuela. “Solo se permitirá el comercio energético legítimo y legal, según lo determine EEUU”.
Cabe recordar que el pasado martes, el mandatario estadounidense Donald Trump anunció que las autoridades venezolanas "entregarán" al país norteamericano entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo para venderlos a precios de mercado.
"Me complace anunciar que las autoridades interinas de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad, sancionado, a los Estados Unidos", publicó Trump en Truth Social. Señaló que la venta se realizará a precio de mercado y que los ingresos obtenidos quedarán en sus manos, "para garantizar que se utilicen en beneficio de los pueblos de Venezuela y Estados Unidos", afirmó.
Aclaró que el petróleo será transportado por tanqueros y "llevado directamente a los muelles de descarga en Estados Unidos".
El Ministerio de Transporte de Rusia afirmó que las fuerzas estadounidenses abordaron la embarcación con bandera rusa fuera de las aguas territoriales de cualquier estado, y señaló que se había perdido el contacto con la embarcación. Por tal motivo, condenó la detención del buque Marinera bajo la bandera rusa en el Atlántico Norte, y señaló que, con estas acciones, Washington violó la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar.
"De conformidad con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, la libertad de navegación se aplica en alta mar, y ningún Estado tiene derecho a usar la fuerza contra buques debidamente registrados en la jurisdicción de otros Estados", afirmó.
Asimismo, informó que el buque recibió un permiso temporal para navegar bajo la bandera el 24 de diciembre de 2025, que fue expedida en base con la legislación rusa y el derecho internacional.
"Hoy, aproximadamente a las 15:00 (hora de Moscú), el buque fue abordado por fuerzas de la Armada de los Estados Unidos en alta mar, fuera de las aguas territoriales de ningún Estado, y se perdió el contacto con él", detalló.
El pasado martes 6 de enero, la empresa rusa BurevestMarin denunció el intento de EE.UU. de interceptar el tanquero 'Marinera' en el Atlántico Norte en medio de una tormenta.
"Nuestro buque civil, que no lleva carga a bordo y navega en lastre, está siendo perseguido desde hace tiempo por la Guardia Costera de los Estados Unidos. A pesar de los repetidos intentos del capitán por comunicar la identidad y el carácter civil del buque con bandera rusa, la persecución continúa con la vigilancia aérea coordinada de aviones de reconocimiento P-8A Poseidon de la Armada de los Estados Unidos", aseguró mediante un comunicado la compañía.
La empresa instó a EE.UU. a "actuar con moderación y permitir una resolución pacífica a través del derecho marítimo internacional, en lugar de arriesgar vidas en condiciones de tormenta".
En tanto, la Cancillería rusa exigió a la parte estadounidense que le garantice un trato humano a la tripulación. “Teniendo en cuenta la información recibida sobre la presencia de ciudadanos rusos entre la tripulación, exigimos que la parte estadounidense les garantice un trato humano y digno, respete estrictamente sus derechos e intereses y no obstaculice su rápido regreso a su patria”.