De acuerdo con la agencia de noticias Ap, las muertes por suicidio en centros del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE en inglés) en lo que va de la actual gestión del presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Donald Trump, ascendieron a 10, lo que representa una cifra preocupante que indica que las autoridades no supervisan correctamente la detención de decenas de miles de migrantes.
Entre la decena de casos destaca el de Brayan Rayo Garzón, veterano del ejército colombiano que llegó a EE.UU. en 2023, a los 26 años, donde trabajó como pintor de casas hasta su detención en abril de 2025.
Rayo fue ubicado en una cárcel de Missouri, donde combatió con la fiebre y escalofríos derivados del Covid-19; sin embargo, su solicitud de tratamiento de salud mental se pospuso y le prohibieron hacer una llamada a su madre, con quien combatía su ansiedad para evitar la propagación de la enfermedad.
“Siento en mi corazón que ella está muy preocupada por mí”, escribió en una nota a mano para que sus carceleros organizaron una conversación, no obstante, una hora después fue encontrado inconsciente en su cama con una sábana alrededor del cuello, según los registros de la cárcel, por lo que fue trasladado a un hospital, donde una autopsia determinó que se suicidó.
Por lo anterior, Gustavo Petro, presidente de Colombia, afirmó que los centros de detención de la agencia migratoria eran “campos de concentración” y rechazó que “la política de inmigración está matando a estadounidenses y a latinoamericanos”.
Asimismo, precisó que entregará una nota de protesta al Gobierno de EE.UU. por el deceso del connacional.
Las otras 9 víctimas fueron hombres hispanos originarios de cuatro países distintos, entre ellos un joven mexicano de 19 años, detenido por una falta menor mientras conducía su scooter.
Cabe recalcar que, desde el pasado mes de octubre, 7 muertes fueron clasificadas como suicidios, lo que representa la mayor cifra registrada en la historia del ICE, que registraba una o ninguna al año.
Lo anterior representa prácticamente una quinta parte de los 51 decesos bajo custodia de la agencia migratoria desde enero de 2025, muchas de las cuales se podrían haber evitado con atención médica oportuna, de acuerdo con expertos en la materia.