Las fiscales generales de Nueva York y Nueva Jersey, Letitia James y Jennifer Davenport, respectivamente, anunciaron, este 27 de mayo, la apertura de una investigación “sobre las prácticas de venta de entradas de la FIFA” para el Mundial 2026, próximo a iniciar el 11 de junio, ya que recientes artículos de prensa señalan que los aficionados pudieron haber sido mal informados sobre la localización de sus asientos.
Al respecto, la justicia de ambas entidades reclamó a la FIFA información sobre la venta de entradas, específicamente para los 8 partidos programados en el MetLife Stadium, en Nueva Jersey, cerca de Nueva York, donde también se disputará la final el próximo 19 de julio.
“Los neoyorquinos han estado esperando años a que el Mundial llegue a nuestra zona, y merecen una oportunidad justa de conseguir entradas increíbles”, señaló la fiscal general James.
Por su parte, la fiscal general Davenport rechazó que “la FIFA ha convertido la compra de una entrada para la Copa Mundial en un guantelete de confusión, escasez artificial y precios desorbitados; todo ello a expensas de los consumidores y trabajadores de Nueva Jersey”.
Por lo anterior, invitaron a los residentes de ambos estados a presentar una denuncia ante los organismos encargados de la protección de los consumidores y de la lucha contra el fraude en sus respectivas entidades, en caso de considerar que resultaron perjudicados.

De esta manera, la indagación tendrá como fin analizar varios problemas derivados del proceso de venta de entradas de la FIFA, ya que distintos aficionados han reportado que se les engañó sobre la ubicación de los asientos que adquirieron.
Cabe recalcar que para la venta inicial de boletos, los planos de asientos de la FIFA dividieron los estadios en cuatro zonas, Categoría 1 a Categoría 4, correspondiendo los asientos de la Categoría 1 a la ubicación más atractiva.
No obstante, luego de que muchos aficionados ya habían comprado sus entradas, la FIFA creó nuevas zonas, las “Categorías Frontales” 1 a 4, secciones que tenían un costo superior y que estaban compuestas por los asientos más privilegiados dentro de cada categoría previa.
Sin embargo, los informes indican que los aficionados que adquirieron sus entradas antes de la introducción de estas nuevas zonas quedaron excluidos de dichos asientos y, en su lugar, se les asignaron locaciones menos deseadas, incluyendo butacas alejadas del terreno de juego o ubicadas detrás de las porterías.
Asimismo, otros aficionados informaron que no recibieron las entradas de la categoría por la que pagaron, ya que, pese a haber seleccionado y pagado por entradas de Categoría 1, que correspondían a las zonas más cercanas al campo de juego, se les asignaron asientos situados más atrás, en zonas de Categoría 2.
La investigación también analizará los precios de los boletos de la FIFA para los partidos de la justa mundialista, los cuales han superado por mucho los precios de cualquier torneo previo del organismo.
El máximo órgano rector del fútbol empleó la práctica de "precio dinámico" para adaptar los precios de las entradas según la demanda; no obstante, a medida que la FIFA puso boletos en venta por fases a lo largo de varios meses, los precios de algunos partidos subieron desmesuradamente.
De acuerdo con el medio deportivo The Athletic, entre octubre de 2025 y abril de 2026, la FIFA aumentó el precio de los boletos para más de 90 de los 104 partidos del certamen, registrando un incremento del 34% en el valor de las tres categorías principales de entradas.
Por lo anterior, la investigación analizará si el calendario de venta de accesos del órgano, así como sus declaraciones públicas y otras conductas pudieron haber afectado los precios, y de qué forma.