El Museo Británico borró la palabra Palestina de las exposiciones sobre el antiguo Oriente Medio, tras recibir quejas por el uso del término para describir regiones y civilizaciones que existían antes de su acuñación, al considerarlo históricamente inexacto.
El cambio se da luego de que el recinto recibió una carta del grupo Abogados del Reino Unido por Israel (UKLFI, por sus siglas en inglés), en la que argumentó que emplear el término “Palestina” de forma retrospectiva borra transformaciones históricas y crea una falsa impresión de continuidad.
"Usar el término Palestina tiene el efecto multiplicador de borrar los reinos de Israel y Judea, que surgieron alrededor del año 1000 a. C., y de replantear los orígenes de los israelitas y el pueblo judío como si se derivaran erróneamente de Palestina”, señala el documento.
Cabe señalar que el grupo se opuso específicamente a las etiquetas en las exposiciones que abarcaban el periodo 1700-1500 aC que se referían a la costa oriental del Mediterráneo como “Palestina” y describían al pueblo hicso como de “ascendencia palestina”. Los señalamientos se cambiaron a “Canaán” y “descendencia cananea”, respectivamente.
El museo señaló que continuará utilizando la terminología de la ONU para referirse a fronteras modernas, como Gaza, Cisjordania, Israel y Jordania, y empleará “palestino” como identificador cultural o etnográfico cuando corresponda.
En respuesta, la agrupación Embargo Energético para Palestina indicó que el museo, “después de saquear artefactos palestinos en todo Medio Oriente”, ahora se prepara sin renuencia para rescribir la historia, para borrar a Palestina y a sus millones de personas de los libros de historia.
Palestina se convirtió en un término geográfico común y neutral para la zona sur del Levante a finales del siglo XIX, pero el museo ahora ha aceptado que el término ha perdido su neutralidad original.
Académicos y activistas señalaron que el Museo Británico forma parte de una de una serie de instituciones públicas, incluidos ayuntamientos y hospitales, que están bajo presión del UKLFI.
Por ejemplo, a inicios de febrero, la Enciclopedia Británica modificó varias entradas de Britannica Kids relacionadas con Palestina, incluida la eliminación del término de los mapas de la región, tras la presión de UKLFI.
Además, en febrero de 2023, el hospital Chelsea and Westminster de Londres retiró una obra de arte elaborada por niños en Gaza, en respuesta a supuestas quejas de los pacientes. Sin embargo, una solicitud de acceso a la información descubrió que la única queja presentada fue de UKLFI.
En enero pasado, la Universidad Abierta también capituló ante la demanda del grupo de eliminar el término “antigua Palestina” de sus futuros materiales de aprendizaje y de incluir advertencias en el contenido existente sobre el argumento de que es recientemente “problemático”.
Una base de datos de próxima aparición compilada por el Centro Europeo de Apoyo Legal (ELSC) documenta 900 incidentes de represión antipalestina en el Reino Unido entre enero de 2019 y agosto de 2025; en ella se encontró que UKLFI aparece en 128 de esos casos, “ya sea como actor directo de la represión o como actor facilitador, cuyas acciones incitan a los lugares de trabajo, universidades y otras instituciones a reprimir más la solidaridad con Palestina”.
Por otro lado, durante los ataques contra Gaza, las fuerzas israelíes han destruido total o parcialmente más de 316 sitios arqueológicos y edificios, la mayoría de los cuales datan de las épocas mameluca y otomana, y otros de los primeros siglos islámicos y del periodo bizantino.
De esta forma, el debate reabre la discusión sobre cómo nombrar el pasado sin trasladar disputas políticas actuales al terreno histórico, en un contexto donde el conflicto en Medio Oriente también impacta museos, universidades y espacios culturales en el Reino Unido.