El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que su país cobrará 20% sobre el total de a toda carga que transite por el estrecho de Ormuz, pues asumirá el papel de "Guardián de Ormuz" y este costo servirá para cubrir los costos de operaciones para garantizar la seguridad de una de las rutas marítimas más importantes del mundo.
En un mensaje publicado en Truth Social, Trump afirmó que el estrecho "permanecerá abierto, con o sin Irán" y anunció el restablecimiento del bloqueo contra embarcaciones iraníes.

El anuncio representa una nueva ruptura al entendimiento alcanzado entre EEUU e Irán el pasado 17 de junio, cuando ambas partes firmaron un memorando para detener las hostilidades, reabrir el estrecho de Ormuz y establecer un periodo de negociaciones de 60 días sobre el programa nuclear iraní y la seguridad regional.
Como parte de ese acuerdo, Trump había anunciado la reapertura del paso marítimo sin cobro de peajes y el retiro del bloqueo naval estadounidense. Sin embargo, las acusaciones mutuas de incumplimiento, nuevos ataques en el Golfo Pérsico y el deterioro de las negociaciones provocaron una nueva escalada.
El pasado 8 de julio, el mandatario estadounidense acusó al régimen iraní de no respetar el acuerdo y “hacer daño a su pueblo” por lo que dio por acabado el acuerdo de alto al fuego.
"Para mí se ha acabado. No quiero negociar con ellos, porque son basura. Son gente enferma, dirigida por gente enferma, mala, violenta. Si tuvieran un arma nuclear, la usarían", señaló Trump durante su participación en la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
En ese contexto, Trump anunció ahora el restablecimiento del bloqueo contra Irán y la imposición de un cobro a la carga internacional que cruce por el estrecho.
La medida se produce apenas un día después de que la tensión en la región volviera a escalar. El 12 de julio, Irán lanzó misiles y drones contra objetivos en Catar, Kuwait, Baréin, Emiratos Árabes Unidos y Omán, además de anunciar nuevamente el cierre del estrecho de Ormuz, en respuesta a bombardeos estadounidenses contra instalaciones militares iraníes.
Teherán aseguró que no reabrirá completamente la vía marítima mientras continúen las operaciones militares de Estados Unidos en la región.
El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y es una de las rutas energéticas más estratégicas del planeta. Por ese corredor marítimo circula cerca de una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial, además de grandes volúmenes de gas natural licuado, por lo que cualquier interrupción impacta de inmediato a los mercados internacionales.
El anuncio de Trump y la renovada tensión en torno al estrecho de Ormuz provocaron una reacción inmediata en los mercados energéticos.
El crudo Brent, referencia internacional, subió 4.7% hasta los 79.59 dólares por barril, mientras que el WTI superó los 75 dólares por barril, un aumento de 4%, impulsado por el temor a una interrupción en el suministro mundial de petróleo.
Desde el acuerdo de alto al fuego del 17 de junio, los precios internacionales del petróleo acumulaban una recuperación cercana al 9% en el caso del Brent y de alrededor del 7% para el WTI.
Con este anuncio, EEUU endurece nuevamente su postura frente a Irán y coloca al estrecho de Ormuz en el centro de una disputa con implicaciones económicas globales.