El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, en inglés) anunció un plan para la compra de guantes de descarga eléctrica por 20 millones de dólares, destinados a los agentes migratorios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), lo que ha generado críticas y rechazo por parte del Partido Demócrata y asociaciones promigrantes.

La compra contempla 20 millones de dólares en guantes CTG-5, equipados con electrodos en la palma que emiten pulsos eléctricos al entrar en contacto con la piel, provocando dolor y parálisis temporal, de manera similar a los dispositivos tipo táser utilizados por agencias policiales para realizar detenciones.
Los dispositivos son conocidos como G.L.O.V.E., siglas de Generated Low Output Voltage Emitter (Emisor de Voltaje de Baja Potencia Generado), y son fabricados por Compliant Technologies LLC, con sede en Lexington, Kentucky. En los últimos años, han sido utilizados por algunas cárceles y departamentos de policía.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) describió el dispositivo como una herramienta de control y señaló que su adquisición responde a las necesidades de los agentes del ICE para realizar detenciones migratorias.
Lluvia de críticas
Defensores de los derechos civiles expresaron preocupación por el plan y señalaron que los agentes del ICE ya enfrentan críticas por el uso de la fuerza, con poca supervisión y rendición de cuentas, mientras llevan a cabo las medidas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump.
La congresista Delia Ramírez, demócrata por Illinois, escribió en la red social X que «bajo ninguna circunstancia» se puede confiar al Departamento de Seguridad Nacional unos guantes de descarga eléctrica. Ramírez, además, pidió aprobar su proyecto de ley ‘Melt ICE Act’ (‘Derrite al ICE’), que recortaría al departamento los fondos para detener a inmigrantes.
El congresista Maxwell Alejandro Frost, demócrata por Florida, criticó en la misma red el gasto de 20 millones de dólares del contribuyente en unos guantes para "matones enmascarados y sin ley".
Mientras que la Red Nacional de Organización de Jornaleros (NDLON, en inglés) acusó a la Administración de Donald Trump de tener “la capacidad de torturar a la gente discretamente”.
El ICE arrastra críticas por sus operaciones de detención. La polémica se centró en los últimos meses en los tiroteos mortales contra el mexicano Lorenzo Salgado Araujo y el colombiano Johan Durán tras controles de tráfico en Texas y Maine, respectivamente.