Desde el pasado 5 de enero, la provincia de Chubut, en la Patagonia argentina, enfrenta una de las peores emergencias ambientales de las últimas dos décadas. Los incendios forestales continúan activos y avanzan en un contexto marcado por recortes presupuestales al combate del fuego en un 70% por parte del presidente Javier Milei, denuncias de intencionalidad, acusaciones cruzadas y una creciente polémica política y mediática.
El ministro de Seguridad y Justicia de Chubut, Héctor Iturrioz, advirtió que el incendio, que ha consumido 11.970 hectáreas, podría extenderse a otras localidades cercanas debido a las condiciones climáticas adversas.
Estudios de laboratorio realizados por la Fiscalía argentina confirmaron que el fuego fue provocado mediante el uso de acelerantes e hidrocarburos, lo que descartó la hipótesis de un descuido o negligencia.
Actualmente se registran cuatro focos activos en la región patagónica, según datos de la Agencia Federal de Emergencias. El más grave se localiza en Puerto Patriada, en El Hoyo (Chubut), donde el fuego ya consumió más de 3 mil 500 hectáreas de bosque nativo y zonas rurales, con al menos 15 familias evacuadas y dos que se autoevacuaron. También hay incendios en Puerto Café, dentro del Parque Nacional Los Alerces, así como en áreas de Aluminé, en la provincia de Neuquén.
“El incendio de Puerto Patriada es la peor tragedia ambiental en 20 años”, afirmó el secretario de Bosques provincial, Abel Nievas.
El último reporte del Servicio Provincial de Manejo del Fuego de esa provincia alertó que el riesgo se concentra en sectores como Los Paredones, donde el incendio cruzó la Ruta Nacional N° 40 y se dirige hacia Laguna Las Mercedes. Además, advierte del peligro para la Usina y la Escuela de El Coihue, puntos en los que permanece personal desplegado, maquinaria y camiones cisterna para resguardar instalaciones.
En tanto, Las operaciones aéreas siguen centrándose en interfases como La Angostura, El Balcón y Aldea San Francisco. El sector de Cárdenas (en el noroeste del Lago Epuyén) sufrió afectaciones en el Establecimiento El Trueno y en Bahía Las Percas.
Mientras el fuego avanza, el gobierno del presidente Javier Milei profundiza el ajuste sobre las políticas ambientales. Un informe de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) señaló que en 2025 el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) dejó sin ejercer el 25% de su presupuesto, lo que equivale a cerca de 20 mil millones de pesos argentinos.
El panorama para los próximos años es aún más crítico, ya que proyecto de Presupuesto 2026 prevé una caída real de 71.6% en los recursos destinados a la prevención y combate de incendios en comparación con 2025, y un recorte de casi 69% respecto a 2023. Además, la participación del manejo del fuego dentro del gasto total del Estado nacional bajaría de 0.032% en 2023 a apenas 0.014% en 2026.
De acuerdo con la FARN, el ajuste impacta directamente en capacidades clave: las horas de vuelo para el combate aéreo se reducirían de 5 mil 100 a 3 mil 100, y los informes de alerta temprana y evaluación de riesgo disminuirían de manera significativa. A esto se suma la disolución, en 2025, del Fondo Nacional de Manejo del Fuego, que garantizaba financiamiento específico y automático.
“La estrategia sigue siendo reactiva: se actúa cuando el incendio ya está desatado y no con un enfoque preventivo”, explicó Ariel Slipak, coordinador del área de Investigación de la FARN, quien subrayó que también es necesario atacar las causas estructurales de los incendios, como el uso del suelo y las prácticas que afectan a los bosques.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, aliado político del presidente Milei, aseguró que el incendio fue provocado de manera intencional y mencionó la presencia de grupos radicalizados en la zona. En la misma línea, el Ministerio de Seguridad de la Nación hizo referencia a comunidades mapuches, a las que calificó como responsables de supuestos actos de “terrorismo ambiental”.
Organizaciones sociales y ambientales rechazaron estas acusaciones y advirtieron que se trata de una versión difícil de sostener, dado el tipo de materiales utilizados para iniciar el fuego. Además, denunciaron la estigmatización de pueblos originarios que luchan por la defensa de sus territorios ancestrales.
Sin embargo, el Ministerio de Seguridad Nacional reforzó la versión al asegurar que los indicios preliminares indican que “estos delitos estarían vinculados a grupos terroristas autodenominados mapuches, con antecedentes de atentados contra la seguridad pública y la propiedad privada, bajo la modalidad de terrorismo ambiental”.
Por lo que aseguró que “identificará, detendrá y llevará a la Justicia a los responsables”.
En medio de la crisis, comenzó a circular en redes sociales un video en el que se observa a dos turistas israelíes encendiendo fuego en zonas donde está prohibido, sin la supervisión de guardaparques. Habitantes de la región recordaron denuncias previas contra turistas extranjeros por incidentes similares ocurridos el año pasado en Epuyén y El Hoyo.
Este contexto detonó una fuerte polémica pública luego de que la conductora y periodista Marcela Feudale mencionara en un programa de radio la posible participación de ciudadanos israelíes en el origen del fuego. Sus declaraciones fueron duramente cuestionadas por el periodista Eduardo Feinmann, por la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) y por el propio presidente Milei, quien escribió en su cuenta de X: “El lado oscuro de la Argentina”.
Ante la magnitud del desastre, el presidente de Chile, Gabriel Boric, ofreció apoyo al gobierno argentino para colaborar en las tareas de extinción. "Hemos ofrecido colaboración al gobierno de Argentina para enfrentar los duros incendios que afectan a la Patagonia. En momentos de adversidad siempre tenemos que trabajar juntos", ha hecho saber el presidente saliente de Chile en su cuenta de X.
El canciller chileno, Alberto van Klaveren, reiteró la disposición de su país a cooperar y subrayó que, frente a emergencias de esta naturaleza, la solidaridad y el trabajo conjunto entre países vecinos son fundamentales.
"Ante los incendios forestales que afectan a la vecina nación de Argentina, Chile ofrece su apoyo y cooperación. En momentos de adversidad, la solidaridad entre países hermanos y el trabajo conjunto son fundamentales para abordar desafíos compartidos", afirmó.
Más de 20 organizaciones ambientales advirtieron que los incendios que afectan a la Patagonia son una señal clara de la crisis climática global y de la falta de políticas públicas eficaces en materia de prevención y mitigación. Señalaron además que Argentina aún no ha incorporado los delitos ambientales en su Código Penal, lo que debilita la respuesta estructural frente a incendios intencionales.
"Al mismo tiempo, quienes denuncian intencionalidad suelen ser los mismos actores que luego impulsan o avalan recortes presupuestarios que reducen drásticamente la capacidad del Estado para prevenir y combatir incendios", concluye con dureza la FARN.
Mientras tanto, el fuego continúa avanzando sobre uno de los ecosistemas más valiosos de Sudamérica, en un escenario donde la emergencia ambiental se entrecruza con el ajuste económico, la confrontación política y la desinformación.