El presentador Stephen Colbert se prepara para emitir el último programa de The Late Show este jueves 21 de mayo, con el que CBS pondrá fin a una de las franquicias más emblemáticas de la televisión nocturna en Estados Unidos, en un contexto marcado por el enfrentamiento político con el presidente Donald Trump, la reestructuración del negocio mediático y el debate sobre los límites entre regulación, presión institucional y libertad editorial.
Colbert ha conducido The Late Show desde 2015, periodo en el que el programa se consolidó como uno de los espacios más visibles de sátira política en televisión abierta estadounidense. En sus últimas semanas al aire, el programa reunió a figuras de alto perfil como el expresidente Barack Obama, Bruce Springsteen, Tom Hanks, Steven Spielberg y David Byrne, reflejando su peso cultural más allá del entretenimiento nocturno.
CBS ha sostenido que la decisión de cancelar el programa responde exclusivamente a factores financieros, en un contexto de caída sostenida de audiencias y de ingresos publicitarios en la televisión nocturna, así como a la dificultad estructural del formato para sostener su rentabilidad frente a las plataformas digitales. Sin embargo, la explicación ha sido cuestionada por legisladores demócratas, sindicatos del sector y parte del público, que señalan que el cierre coincide con un entorno político altamente sensible para la industria mediática.
La decisión de la cadena se anunció en 2025, poco después de que Paramount Global, empresa matriz de CBS, cerrara un acuerdo de 16 millones de dólares con el presidente Donald Trump para resolver una demanda vinculada a CBS News. En ese momento, el conglomerado se encontraba además en negociaciones avanzadas para su fusión con Skydance Media, liderada por David Ellison, operación sujeta a aprobación federal y observada de cerca por reguladores.
En ese contexto, la cercanía de actores clave del proceso corporativo con el entorno político del presidente Trump ha sido señalada en reportes y análisis como un elemento que alimenta dudas sobre posibles presiones indirectas en decisiones editoriales, aunque sin evidencia pública de intervención directa. El propio Colbert se refirió al acuerdo económico como un “soborno”, comentario que generó reacciones dentro de la industria mediática y en la dirección de la cadena.
Uno de los episodios más citados en el debate ocurrió en 2026, cuando CBS bloqueó la emisión de una entrevista con el político demócrata James Talarico tras la intervención de su equipo legal, en medio de preocupaciones vinculadas al escrutinio de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC). El caso fue interpretado por críticos como un ejemplo de autocensura corporativa ante un entorno regulatorio cada vez más politizado.
En paralelo, Colbert denunció en emisiones recientes la presión de actores externos sobre decisiones editoriales, en un clima en el que la FCC ha sido señalada por endurecer su postura hacia contenidos de televisión abierta. Estas tensiones se han convertido en parte central del debate sobre la independencia de los medios tradicionales en Estados Unidos.
La relación entre el presidente Donald Trump y la televisión nocturna ha sido un eje constante del conflicto. Trump ha celebrado públicamente la salida de Colbert, a quien ha criticado de forma reiterada por su postura editorial, y ha sugerido que otros presentadores como Jimmy Kimmel, Seth Meyers y Jimmy Fallon podrían enfrentar situaciones similares, ampliando el alcance simbólico del enfrentamiento con el sector del entretenimiento político.
El conflicto tiene antecedentes en la evolución del propio formato. Colbert inició su carrera en televisión como corresponsal en The Daily Show con Jon Stewart, un programa satírico que redefinió la relación entre comedia y política en la televisión estadounidense y que sirvió de plataforma para una generación de comentaristas políticos en clave humorística.
En este entorno, la cancelación de The Late Show ha sido recibida con preocupación por otros presentadores del género, quienes han expresado públicamente su respaldo a Colbert y su inquietud sobre las condiciones en las que se tomó la decisión. David Letterman, su predecesor en la franquicia, afirmó durante una aparición reciente que el conductor “tiene todo el derecho de estar molesto”, reflejando el debate interno en la industria.
La propia CBS ha insistido en que el cierre responde a la crisis estructural del formato. En la última década, los programas de televisión nocturna han registrado una caída significativa en ingresos publicitarios, en un contexto de fragmentación de audiencia y migración del consumo hacia plataformas digitales, lo que ha reducido la viabilidad económica de producciones de alto costo.