A nada de estrenar su temporada 29, los creadores de South Park, Trey Parker y Matt Stone, decidieron darle un giro inesperado a la serie.
Con un anuncio que rápidamente se volvió viral en las redes sociales, confirmaron que el programa cambiará de nombre y ahora se llamará "South America".

Detrás de este divertido cambio hay una crítica directa a las ocurrencias de la administración de Donald Trump.
El blanco de la burla es la obsesión del mandatario por cambiarle el nombre a lugares geográficos para meter la palabra "America".
Entre sus ocurrencias más sonadas destacan el intento por rebautizar el Golfo de México como el "Golfo de América", sus planes para cambiarle el nombre al lago Ontario por "Lake America", o sus ideas sobre Nuevo México.

El comunicado oficial no se guardó nada y tiró mordaces ironías contra los cómplices de este fenómeno.
Los autores dijeron con sarcasmo que se inspiraron en el "patriotismo" de gigantes como Google y Apple por obedecer rápidamente y cambiar los nombres en sus aplicaciones de mapas para contentar a la Casa Blanca.

También aprovecharon para mandarle un fuerte dardo a su propia casa productora, Paramount, criticando las recientes fusiones y decisiones de sus nuevos dueños (Skydance) como una "capitulación" o rendición total ante las presiones comerciales y políticas.
Esta jugada demuestra que la serie sigue fiel a su estilo contestatario.
A lo largo de los años, el programa se ha ganado la fama de ser uno de los espacios más incisivos de la televisión.
Su fórmula de usar humor negro para burlarse de los políticos sigue totalmente intacta.
Con esta nueva ocurrencia, demuestran que saben exprimir al máximo los absurdos de la política actual para darnos de qué hablar.