Jerome Powell abandonó este viernes 15 de mayo la presidencia de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED por sus siglas en inglés) tras ocho años al mando de este organismo, luego de que el pasado 13 de mayo el Senado estadounidense designara a Kevin Warsh como el nuevo presidente de esta institución.
La gestión de Powell estuvo marcada por los estragos de la pandemia de COVID, la hiperinflación posterior a esta etapa, así como por una intensa campaña de presión política ejercida por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien originalmente lo nominó para el cargo.

Pese a que dejó su cargo como presidente de la Fed, Jerome Powell anunció que permanecerá como miembro de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal, una posición legal que puede mantener formalmente hasta enero del año 2028.
Powell tomó esta inusual decisión institucional con el objetivo de hacer frente a una investigación interna de la Casa Blanca relacionada con supuestos sobrecostos en la renovación de la sede de Washington.

Cabe señalar que en meses pasados el Departamento de Justicia desechó una investigación penal contra Jerome Powell, luego de que un juez federal dictaminara que dicha acusación tenía una clara motivación política de origen. Pues desde que Donald Trump asumió su segundo mandato presidencial, pidió insistentemente a Powell que bajara las tasas de intereses.
Y es que, durante su primer año en 2018, la Fed subió los tipos cuatro veces para enfriar la acelerada economía estadounidense, que en ese momento crecía por encima del cuatro por ciento anual.

Sin embargo, para marzo de 2020, ante el freno económico por la pandemia del Coronavirus, la gestión de Jerome Powell ejecutó un recorte de emergencia que dejó las tasas virtualmente en el 0%
Los tipos de interés permanecieron congelados por dos años, hasta que en febrero de 2022 la institución monetaria cambió la dirección para combatir una inflación interanual cercana al 8%.

Ante la crisis, la Fed de Jerome Powell elevó las tasas de manera continuada en más de cinco puntos porcentuales durante 18 meses para intentar estabilizar los precios en los mercados estadounidenses.
Pero con el retorno al poder de Donald Trump en 2025, el mandatario recrudeció los ataques personales contra Powell, a quien presionó públicamente para aplicar rebajas más agresivas a las tasas.

La salida del economista cierra una de las épocas más convulsas del Banco Central, caracterizada por la defensa de la autonomía institucional frente a los constantes embates del Poder Ejecutivo.
Los mercados financieros internacionales asimilan hoy este relevo, mientras la Junta de Gobernadores mantiene la ruta de estabilidad heredada tras los ocho años de gestión de Jerome Powell.