Miles de personas se sumaron a las huelgas y marchas por el Día del Trabajo en todo Estados Unidos, donde se realizaron alrededor de 3,500 eventos bajo el lema “May Day Strong”. Como parte de esta jornada, se invitó a la ciudadanía a no ir a la escuela, ni al trabajo, ni de compras.
En Manhattan, manifestantes del Movimiento Sunrise se encadenaron a la fachada de la bolsa de valores, mientras que otros bloqueaban las salidas del edificio, bajo consignas como “impuestos a los ricos”. Al menos cien personas fueron arrestadas por los hechos. En San Francisco también hubo detenciones, durante las protestas fuera del aeropuerto internacional por los salarios y la presencia de agentes migratorios.
Se trató no solo de una jornada del movimiento obrero, sino que este año las manifestaciones incluyeron la exigencia de impuestos a los ricos, el fin de la guerra y un alto a las medidas contra la comunidad migrante. En el sector laboral también destacaron las protestas de trabajadores de la gigante digital Amazon.
Sobre el boicot económico, Leah Greenberg, de la organización Indivisible, describió el apagón económico de este 1° de mayo como una "prueba estructural" para el movimiento. “Pedimos a la gente que dé un paso más y ejerza mayor su poder en todos los ámbitos de su vida: como trabajadores, como estudiantes, como miembros de organizaciones locales”, declaró.
En ese sentido, profesores y estudiantes de todo el país se sumaron a la movilización: Al menos 22 distritos escolares de Carolina del Norte cerraron sus puertas debido a que los maestros se ausentaron del trabajo para unirse a la marcha "Los niños por encima de las corporaciones".
Pero el objetivo a largo plazo es aún mayor: preparar el terreno para una huelga general en 2028.