La presidenta Claudia Sheinbaum presentó una iniciativa de reforma constitucional que busca establecer que las personas con doble nacionalidad que aspiren a la Presidencia de la República, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México renuncien a su nacionalidad extranjera antes de solicitar su registro como candidatas o candidatos.
Durante la Mañanera del Pueblo de este 27 de agosto, la mandataria explicó que la iniciativa será enviada este jueves al Congreso de la Unión y que fue elaborada junto con el coordinador general de Política y Gobierno, Arturo Zaldívar.
Sheinbaum señaló que la propuesta busca garantizar que quienes encabecen los gobiernos tengan como prioridad el interés nacional y evitar posibles conflictos derivados de una segunda nacionalidad.
“Que el interés superior sea México, ningún otro país. Así de sencillo y así de profundo”, dijo.
La presidenta rechazó, sin embargo, que la reforma esté relacionada con casos específicos de corrupción, inseguridad o presuntas irregularidades en gobiernos estatales.
“Lo que estamos diciendo aquí es que un gobernador, un presidente, una presidenta, tiene que garantizar el interés supremo del bienestar del pueblo y de la nación”, sostuvo.
Explicó que una persona con doble nacionalidad es ciudadana de dos países y, a su consideración, esto podría generar dudas sobre si su interés supremo está exclusivamente en México.
Sheinbaum añadió que la medida busca reducir los riesgos de injerencia extranjera, aunque reconoció que el hecho de contar únicamente con la nacionalidad mexicana no impide que un gobernante pueda favorecer intereses de otros países.
“Si uno tiene doble nacionalidad y quiere ser gobernador, antes de inscribirse a la candidatura por el partido político, como independiente, debe renunciar a su otra nacionalidad”, explicó.
La mandataria sostuvo que de esta manera cada persona tendrá que decidir si está dispuesta a renunciar a su segunda nacionalidad para representar los intereses de México.
Al respecto, la consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, explicó que actualmente los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución establecen que para ocupar la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México se requiere ser mexicano por nacimiento.
A su vez, el artículo 32 constitucional establece que los cargos para los cuales se requiere ser mexicano por nacimiento se reservan a quienes tengan esa calidad y no adquieran otra nacionalidad.
Sin embargo, Alcalde señaló que esta redacción genera un vacío interpretativo respecto de las personas que ya poseen una segunda nacionalidad.
Por ello, la iniciativa plantea modificar el artículo 82 para establecer que, además de ser mexicano por nacimiento y cumplir con los demás requisitos constitucionales, quien aspire a la Presidencia no tenga otra nacionalidad o, en caso de tenerla, renuncie a ella antes de solicitar su registro como candidato o candidata.
La misma disposición se extendería, mediante modificaciones a los artículos 116 y 122, a quienes busquen una gubernatura o la titularidad de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La iniciativa también contempla que, durante el ejercicio del cargo, la persona no pueda adquirir ni solicitar otra nacionalidad, invocar ante autoridades extranjeras una nacionalidad distinta de la mexicana, utilizar un pasaporte o documento de identidad expedido por otro Estado, ejercer derechos políticos derivados de otra ciudadanía o acogerse a la protección diplomática de otro país.
La propuesta establece que el incumplimiento de estas disposiciones sería sancionado conforme al Título IV de la Constitución.
“Esta redacción que hoy se presenta para el caso de presidente o presidenta también se contempla para el artículo 116, que es el caso de gobernadores, y el 122, que es el caso de la Jefatura de Gobierno en la Ciudad de México”, explicó Alcalde.
La funcionaria señaló que, una vez aprobada la reforma constitucional, se propondrían modificaciones a la Ley de Nacionalidad para establecer el procedimiento mediante el cual una persona con doble nacionalidad pueda renunciar a la extranjera ante las autoridades correspondientes.
Dicho procedimiento tendría que realizarse antes de que la persona sea registrada como candidata, con la participación de las autoridades electorales y conforme a las reglas que posteriormente se establezcan en la legislación secundaria.