Alrededor de 600 empleados de Google enviaron este 27 de abril una carta al director ejecutivo de la compañía, con el objetivo de impedir un acuerdo con el Pentágono en materia de inteligencia artificial (IA), de acuerdo con medios internacionales.
La carta incluye firmas de trabajadores de su laboratorio de IA DeepMind, según una copia a la que tuvo acceso The Washington Post. En el documento, se solicitaba al director ejecutivo, Sundar Pichai, que no firmara ningún acuerdo con el Departamento de Defensa de Estados Unidos que permitiera el uso clasificado de la IA de la empresa.
Esto, bajo el argumento de que se les negaría la posibilidad de saber con claridad el uso que se le daría a dicha tecnología. “Queremos que la IA beneficie a la humanidad, no que se utilice de forma inhumana o extremadamente dañina. Esto incluye armas autónomas letales y vigilancia masiva, pero va más allá”, escribieron.
No es la primera vez que se producen debates internos en Google. En 2018, tras diversas protestas, la empresa no renovó un acuerdo con el Pentágono que permitía el uso de su software de IA para reconocer objetos en imágenes de drones. Tras esto, la compañía se comprometió a que su tecnología de IA nunca se utilizaría para armas ni vigilancia; restricciones que eliminó en 2025.
Uso militar de la IA
En febrero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó a las agencias federales suspender el uso de Anthropic, luego de que la empresa se negó a ceder al Pentágono su modelo de inteligencia artificial, Claude, para vigilancia, operación de armas autónomas y toma de decisiones en escenarios de conflicto extremo, incluidos hipotéticos ataques nucleares.
Tras esta ruptura, Sam Altman, ceo de OpenAI -propietario de ChatGPT-, anunció un acuerdo con el Pentágono para desplegar sus modelos en su red clasificada, asegurando que el gobierno "coincidió" con sus principios, que incluyen la prohibición de vigilancia masiva y la responsabilidad humana en el uso de la fuerza.
No es la única empresa con este tipo de acuerdos con el Departamento de Guerra estadounidense: Amnistía Internacional ha alertado sobre el uso de Palantir y Babel Street para vigilar a manifestantes y migrantes en favor de Palestina en Estados Unidos. De hecho, el uso militar de la IA va mucho más allá.
Abiertamente, los dueños de Palantir aseguran que su tecnología es un arma de guerra. Desde 2014, dicha compañía es un socio clave de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Otros de sus clientes gubernamentales son la CIA, la NSA, el FBI, el Departamento de Estado de Estados Unidos, el ministerio del interior del Reino Unido y el Ministerio de Defensa de Israel.