El presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Donald Trump, ordenó detener los bombardeos contra Irán para negociar un nuevo acuerdo de paz que ponga fin al conflicto, aunque advirtió de reanudar los ataques si las conversaciones fracasan.
La pausa en la ofensiva se dio después de casi dos semanas de bombardeos diarios contra la República Islámica, país con el que EE.UU. intercambia fuego desde que se rompió la tregua acordada en el pasado mes de junio.
Además, las declaraciones del mandatario republicano se producen previo a su reunión del próximo 28 de julio con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, quien estará en la capital estadounidense para asistir al funeral del senador republicano Lindsey Graham.
“Voy a hablar con Bibi sobre el hecho de que si yo no fuera presidente, Irán ya tendría armas nucleares e Israel habría sido destruido”, afirmó Trump.
Por su parte, Irán confirmó la ausencia de nuevos ataques estadounidenses desde el pasado 24 de julio; sin embargo, también afirmó que no se puede llamar un alto al fuego a la situación actual y negó que esté entablando negociaciones con EE.UU. para poner fin al conflicto.
Asimismo, el portavoz del ministerio iraní de exteriores, Ismail Bagaei, advirtió que cualquier acción estadounidense tendría una respuesta recíproca y contundente por parte de Teherán, al tiempo de rechazar los informes que apuntaban a que el país de Medio Oriente habría propuesto a EE.UU. retomar las negociaciones.
“El hecho de que en los últimos días la situación haya sido más tranquila es resultado de la gestión y la estrategia de las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán, que siempre permanecen vigilantes y atentas”, señaló.