Las instituciones que integran el Mando Unificado en Pasta de Conchos informaron este 25 de febrero la plena identificación de los restos de dos mineros: José Isabel Minjarez Yáñez y Ricardo Hernández Rocha, correspondientes a los rescates números 24 y 25 de los trabajos encabezados por la Comisión Federal de Electricidad.
Con estos casos, la cifra pasa de 23 a 25 mineros identificados cuyos cuerpos han sido recuperados. El Mando Unificado notificó a las familias para iniciar el proceso de entrega digna de los restos.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social aseguró que brindará acompañamiento permanente a las familias, como ocurrió en los 23 casos previos, con el apoyo de la Fiscalía General de la República, el Instituto Nacional de Medicina Genómica, el Gobierno del Estado de Coahuila y los municipios de la región carbonífera.
El Mando Unificado, bajo instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, continuará con las labores de rescate de los restos de los 38 mineros que aún permanecen en la mina.
El pasado 20 de febrero se ratificó ante los familiares el compromiso de los titulares de las instituciones que integran el Mando Unificado.
Ese mismo día, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró su respaldo a las familias de los mineros fallecidos en Pasta de Conchos, a 20 años de la tragedia. Durante la Mañanera del Pueblo afirmó: “no vamos a salir de Pasta de Conchos hasta que se encuentre al último minero”, y explicó que las labores continúan en coordinación con la Fiscalía General del Estado de Coahuila y la Fiscalía General de la República, “no solamente para encontrar a los mineros, sino para hacer justicia”.

El 19 de febrero de 2006, la mina 8, Unidad Pasta de Conchos, sufrió una explosión por acumulación de gas metano. Las malas condiciones de seguridad agravaron el siniestro: 65 de los 73 obreros que trabajaban ese turno quedaron atrapados bajo tierra.
Desde el año 2000 existían reportes de fallas de seguridad. En la última inspección, realizada el 12 de julio de 2004, se documentaron 43 violaciones directas a la norma de seguridad e higiene y se ordenaron 48 medidas correctivas, muchas de carácter urgente. Sin embargo, las autoridades omitieron supervisar que las fallas fueran subsanadas.