Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) disparó contra un hombre de origen dominicano durante un operativo migratorio en Nueva York, el pasado 8 de octubre, lo que provocó la condena de autoridades locales y protestas contra las acciones de la agencia federal.
El incidente ocurrió en el vecindario de Marble Hill, en el Bronx, cuando agentes federales intentaban detener al hombre, de 28 años, identificado por autoridades locales como Oscar Belgal. De acuerdo con los primeros reportes, el hombre se encontraba dentro de una camioneta junto a un niño de cinco años cuando los agentes se aproximaron y uno de ellos abrió fuego.
La comisionada de la Policía de Nueva York, Jessica Tisch, informó que el agente disparó al menos siete veces y que uno de los proyectiles hirió al hombre en el cuello, debajo de la oreja izquierda. El lesionado fue trasladado a un hospital en condición estable, mientras que el menor resultó ileso y posteriormente quedó al cuidado de un familiar.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) señaló que se trató de una operación dirigida para detener a un ciudadano dominicano con antecedentes penales. Sin embargo, las circunstancias del uso de la fuerza generaron cuestionamientos de autoridades y habitantes de la zona. La Policía de Nueva York precisó que sus elementos no participaron en el tiroteo.
Al respecto, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, condenó el ataque y calificó el hecho como una situación “inconcebible y extremadamente grave”. También anunció que buscaría hablar con el presidente Donald Trump para exigir el fin de los operativos migratorios de ICE en la ciudad.
Mamdani señaló que el menor se encontraba en el vehículo cuando los agentes dispararon y sostuvo que este tipo de acciones pone en riesgo a las comunidades.
Por su parte, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, también expresó su rechazo al operativo y pidió al Gobierno federal detener las acciones de ICE en la ciudad. Además, solicitó que se difundieran las grabaciones de las cámaras corporales para esclarecer lo ocurrido.
Tras el tiroteo, habitantes y activistas se congregaron en Marble Hill para manifestarse contra las acciones de ICE y exigir la salida de los agentes federales de sus vecindarios. Posteriormente, parte de los manifestantes marchó hacia el hospital donde era atendido el hombre herido.
Las protestas se sumaron a las críticas contra la política migratoria del Gobierno de Trump y a las exigencias de organizaciones civiles para que se investigue el uso de la fuerza por parte de los agentes federales.
Cabe recordar que, desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, en enero de 2025, 58 personas extranjeras habían muerto bajo custodia de ICE o durante operativos migratorios. De ese total, 18 eran mexicanas, equivalentes al 31 por ciento.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) reportó que 14 de los mexicanos fallecieron dentro de centros de detención y otros cuatro durante operativos de la agencia.
Ante los fallecimientos de mexicanos, el Gobierno de México ha anunciado acciones legales y diplomáticas para exigir investigaciones y el esclarecimiento de los hechos.
El tiroteo en Nueva York vuelve a colocar bajo escrutinio las tácticas de los agentes migratorios estadounidenses y sus consecuencias para las personas migrantes y las comunidades donde se realizan estos operativos.