La Selección Mexicana de Fútbol se ha mantenido invicta durante la Copa Mundial de la FIFA 2026, lo que ha despertado la esperanza de la afición. Al ser un país predominantemente católico, miles de personas encomiendan al “Tri” a la Virgen de Guadalupe o prometen cosas si México resulta campeón: desde dejar de beber hasta ser mejores parejas.
La devoción a “la Virgencita” -como muchos la llaman con cariño- reúne a millones de visitantes en la Basílica cada año. Asimismo, es común ver su imagen las casas mexicanas, los sitios de taxis y hasta las fondas. Por ello, no es de extrañar que las y los aficionados le pidan “el milagro” de hacer campeón a México.
Videos con frases como “la primera ya duerme en la Basílica” y “se busca team para entrar de rodillas a la Basílica el domingo” [el día del partido México vs Inglaterra] circulan en TikTok. Otros videos muestran a aficionados cantando “La Guadalupana”; o incluso, a los jugadores y al director técnico de la Selección persignándose ante “la morenita” antes de salir a la cancha. En tanto, marcas de ropa como Atlética comercializan jerseys con la imagen de la Virgen.
Durante las últimas semanas, decenas y decenas de mexicanos han visitado no sólo la Basílica de Gudalupe, sino también la Catedral Metropolitana de la CDMX. “Cuando juega México, muchos hinchas rezan a la Virgen de Guadalupe para que les ayude a empujar el balón”, dijo al Wallstreet Journal Francisco Acero, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de México, quien bendijo el Estadio Azteca tras su renovación.
Y es que la Iglesia también es consciente de la relación entre el fútbol y la fe. Tanto es así, que el museo de la Basílica se encuentra una camiseta autografiada por la selección de 2006, una réplica de la Bota de Oro donada por Hugo Sánchez, así como “exvotos” con peticiones futboleras cumplidas.
Más allá del tema religioso, este interesante vínculo es un retrato vivo de la cultura mexicana, que vive el fútbol con pasión, pero también con esperanza.