Más de 600 personas fueron detenidas este 1° de octubre durante las protestas registradas en Francia, en una jornada de protestas que reunió a estudiantes, docentes y trabajadores del sector público.
En una serie de movilizaciones, que convocó a más de 200 mil personas en ciudades como París, Lille, Burdeos, Nantes y Marsella, alumnos de universidades reclamaron por el mejoramiento de condiciones del sistema educativo en materia de infraestructura, así como por la contratación de más profesores y modificaciones en los horarios.
Por su parte, las y los trabajadores del sector público y las y los docentes se sumaron a las protestas para exigir incrementos salariales.
Además, mostraron su rechazo al anuncio del ajuste fiscal de 54,000 millones de euros, el cual contempla recortes al gasto público, la reducción de personal en servicios esenciales y congelación de ingresos frente a la inflación, esto en el marco de la presentación del proyecto de presupuestos del gobierno francés.
Esta oleada de manifestaciones se suma a las movilizaciones registradas en los días previos, en las que estudiantes de institutos de secundaria bloquearon simbólicamente más de 200 centros educativos; tras esto, este jueves la policía informó que se llevaron a cabo 340 acciones frente a escuelas secundarias; sumados a la treintena de campus universitarios que se sumaron al llamado.
Tras la detención de los protestantes, el líder de la Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, señaló al primer ministro, Sebástien Lecornu, de ordenar una “ofensiva policial” contra los estudiantes.