Al menos 32 personas murieron este sábado 31 de enero tras una serie de ataques aéreos israelíes en la Franja de Gaza, de acuerdo con información de la Defensa Civil del territorio, horas antes de la anunciada reapertura parcial del paso fronterizo de Rafah.
Israel aseguró que los bombardeos fueron una respuesta a presuntas violaciones del alto al fuego acordado en octubre con el movimiento palestino Hamás. Según la Defensa Civil de Gaza, la mayoría de las víctimas son mujeres y niños, y los ataques alcanzaron edificios habitacionales, tiendas de campaña que albergaban a personas desplazadas y una comisaría de policía.
En el barrio de Rimal, en la ciudad de Gaza, una vivienda fue destruida por una explosión. Asimismo, el ataque contra una comisaría provocó la muerte de siete personas, incluidos civiles que se encontraban en el lugar, informó la Dirección General de la Policía. En Jan Yunis, al sur del enclave, una tienda de campaña que alojaba a desplazados fue impactada, lo que causó la muerte de siete integrantes de una misma familia, entre ellos un menor de edad, según la oficina de prensa del gobierno de Hamás.
Por su parte, el ejército israelí indicó en un comunicado que las operaciones se llevaron a cabo tras un incidente ocurrido el viernes, cuando ocho combatientes palestinos salieron de un túnel en la ciudad de Rafah, lo que, afirmó, constituyó una violación del acuerdo de tregua. Israel también señaló que durante los ataques fueron abatidos cuatro mandos y otros integrantes de Hamás y de la Yihad Islámica en la Franja de Gaza.