El Parlamento Europeo paralizó este 21 de enero la ratificación del acuerdo firmado en verano pasado con Estados Unidos en materia de aranceles, debido a las amenazas econímicas del presidente estadounidense, Donald Trump, contra ocho países europeos en su intento por adquirir Groenlandia.
"Ante las continuas y crecientes amenazas, incluidas las amenazas arancelarias, contra Groenlandia y Dinamarca y sus aliados europeos, no nos ha quedado otra alternativa que suspender el trabajo sobre las dos propuestas legislativas de Turnberry (Escocia) hasta que Estados Unidos decida retomar un camino de cooperación en lugar de confrontación", afirmó el jefe de la comisión de Comercio del Parlamento Europeo, Bernd Lange.
El funcionario explicó que los trabajos sobre las dos propuestas legislativas que permitirían implementar partes clave del pacto, incluidas las normas para eliminar aranceles a bienes industriales estadounidenses y regular contingentes arancelarios agrícola, quedan “en pausa hasta nuevo aviso.”
La decisión se produce en el contexto de las presiones y amenazas Trump, quien ha vinculado la implementación del acuerdo con su aspiración de adquirir Groenlandia y con advertencias de imponer aranceles adicionales (de hasta un 10% a partir del 1 de febrero y potencialmente hasta un 25% en junio) a países europeos que se oponen a ese plan.
Lange subrayó que el uso de medidas arancelarias como instrumento de presión y las amenazas contra la soberanía de Groenlandia y Dinamarca ponen en riesgo la estabilidad y predictibilidad de las relaciones comerciales transatlánticas, por lo que no hay condiciones para seguir adelante con la aprobación del acuerdo hasta que EE.UU. reoriente su enfoque hacia la cooperación en lugar de la confrontación.
La suspensión de la legislación en la Eurocámara implica que el pacto no podrá entrar formalmente en vigor hasta que el Parlamento retome su tramitación, lo que genera incertidumbre sobre el futuro del acuerdo y podría aumentar las tensiones comerciales entre ambas orillas del Atlántico.
“Nos hemos dado cuenta que es una isla llena de tierras raras y minerales raros bajo cientos de metros de hielo, es por eso que Groenlandia se ha convertido en un territorio sumamente importante para nosotros”, afirmó Trump durante su discurso en el Foro Económico de Davos este 21 de enero, en el que describió a la isla como un “enorme pedazo de hielo, prácticamente deshabitado y sin defensa suficiente”.
El mandatario subrayó que, aunque Groenlandia forma parte del Reino de Dinamarca, su ubicación en la frontera norte del hemisferio occidental la convierte, según sus palabras, en un interés central para la seguridad nacional estadounidense.
"Lo que pido es un trozo de hielo, frío y mal ubicado, que pueda jugar un papel vital en la paz mundial y la protección del mundo", afirmó.
Además, sostuvo que el Viejo Continente “no está yendo en la dirección correcta” y afirmó que varios países ya no son reconocibles si se los compara con lo que eran hace una década.
“Amo Europa y quiero que a Europa le vaya bien, pero no está avanzando en la dirección correcta”, insistió.
Añadió que la situación es “horrible” y que los propios europeos están “destruyéndose a sí mismos”, incluso en lugares que calificó como “hermosos” y de gran valor histórico.