El escritor peruano Alfredo Bryce Echenique, considerado una de las voces más representativas de la literatura peruana contemporánea y uno de los últimos representantes del boom latinoamericano, falleció a los 87 años. La noticia fue confirmada este 10 de marzo por la Casa de la Literatura Peruana a través de sus redes sociales.
“Lamentamos profundamente la partida del escritor peruano Alfredo Bryce Echenique. Su obra, que abarca novela, cuento, ensayo y memorias, dejó una huella significativa en varias generaciones de lectores”, expresó la institución en un mensaje difundido en la red social X.
Bryce Echenique nació en Lima el 19 de febrero de 1939 y creció en el seno de una familia perteneciente a la oligarquía peruana, entre cuyos antepasados figuraban un presidente de la República y un virrey. Cursó sus primeros estudios en el colegio Inmaculado Corazón y posteriormente realizó la secundaria en el internado inglés San Pablo, experiencias que más tarde se convertirían en inspiración para varias de sus obras. En novelas como “Un mundo para Julius” y “No me esperen en abril”, el autor recreó esos espacios escolares como un microcosmos de la sociedad peruana y de la élite a la que pertenecía.
Desde joven mostró una fuerte inclinación por la literatura, aunque por presión familiar estudió Derecho. Paralelamente cursó estudios en Letras y, tras graduarse, llegó a fundar un despacho de abogados. Sin embargo, su verdadera vocación estaba en la escritura. En 1964 dejó Perú y se trasladó a París gracias a una beca que le permitió preparar una tesis sobre el escritor francés Henry de Montherlant, etapa que resultaría decisiva para el desarrollo de su obra.
Durante sus años en Europa comenzó a escribir los relatos que más tarde integraría en “Huerto cerrado” (1968), libro que obtuvo una mención honrosa en el Premio Casa de las Américas y que marcó el inicio de su reconocimiento internacional. Apenas dos años después publicó su primera novela, “Un mundo para Julius2 (1970), obra que lo consagró como una de las figuras más destacadas de la narrativa latinoamericana posterior al llamado boom. La novela recibió el Premio Nacional de Literatura de Perú en 1972 y fue ampliamente celebrada por la crítica y el público.
A lo largo de su trayectoria literaria Bryce Echenique alternó la novela con el cuento, el ensayo, las crónicas y las memorias. Entre sus publicaciones se encuentran títulos como “La felicidad ja ja”, “Tantas veces Pedro”, “A vuelo de buen cubero y otras crónicas” y las recopilaciones de cuentos que más tarde se editarían como “Cuentos completos”.
En 1981 publicó “La vida exagerada de Martín Romaña”, obra con la que inició el díptico “Cuadernos de navegación en un sillón Voltaire”, que continuaría con “El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz” en 1984. En estos textos ofreció una mirada irónica y desmitificadora sobre la vida en Europa, el ambiente intelectual de la época y acontecimientos como el mayo del 68, al tiempo que reflexionaba sobre las luchas políticas de la izquierda latinoamericana.
A finales de la década de los noventa publicó “Guía triste de París” (1999), una colección de cuentos, y la novela “La amigdalitis de Tarzán” (1999). Tras esa etapa, el escritor dejó España y regresó definitivamente a Perú.
Con el fallecimiento de Alfredo Bryce Echenique, la literatura en español pierde a una de sus voces más singulares, reconocida por un estilo marcado por el humor, la ironía y una profunda exploración de la memoria personal y social, rasgos que dejaron una huella duradera en lectores y escritores de distintas generaciones.