La campaña del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, denunció el pasado 10 de octubre una presunta injerencia de Meta en las elecciones presidenciales del 4 de octubre, al acusar a la empresa de limitar la difusión de sus contenidos en redes sociales.
A través de un comunicado, el equipo del mandatario señaló que las plataformas de Meta, empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, habrían aplicado restricciones que afectaron la visibilidad de sus publicaciones.
De acuerdo con la campaña, en los últimos días Meta “impidió que el perfil del presidente Lula promocionara publicaciones del feed en Instagram”.
Asimismo, afirmó que una publicación de la cuenta oficial del mandatario presentó fallas en el registro de visualizaciones, lo que habría reducido su alcance. También aseguró que las cuentas de Lula y de otros dirigentes de izquierda “desaparecieron repentinamente del buscador de Instagram”.
“La sucesión de problemas técnicos que la empresa no ha explicado despierta fuertes sospechas de que las acciones de Meta constituyen un intento de interferir en el proceso electoral brasileño en beneficio de la candidatura de Flávio Bolsonaro”, señaló el equipo de campaña.
Cabe recalcar que la denuncia se produce semanas antes de la segunda vuelta electoral, prevista para el próximo 25 de octubre, en la que Lula buscará un cuarto mandato frente al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro e integrante del Partido Liberal de Brasil.
Es importante recordar que Lula también ha denunciado anteriormente presuntos intentos de injerencia electoral del presidente estadounidense, Donald Trump, para favorecer a Bolsonaro. En este contexto, el Gobierno brasileño analiza la posibilidad de que las grandes empresas tecnológicas puedan utilizarse como canales para ese propósito.
POSTURA DE META
Por su parte, la oficina de Meta en Brasil rechazó los señalamientos y afirmó que no existen elementos que respalden una intervención de sus plataformas en el proceso electoral.
La compañía explicó que varios de los problemas técnicos mencionados por la campaña no fueron exclusivos de Brasil ni estuvieron dirigidos a cuentas específicas.
Además, aseguró que cumple con la legislación electoral brasileña y que busca garantizar condiciones equitativas para las personas usuarias de sus plataformas.