Los presidentes de Estados Unidos y China, Donald Trump y Xi Jinping respectivamente, sostuvieron una llamada telefónica este 4 de febrero en la que acordaron “dirigir firmemente el gigantesco barco de las relaciones [entre ambos países] a través de vientos y tormentas, y lograr más cosas grandes y buenas”.
Durante su conversación, Jinping consideró que mantuvieron una comunicación fluida durante el último a lo largo del último año, así como una reunión muy fructífera en Busan, Corea del Sur.
Destacó que en 2026 ambos países tienen eventos importantes en su evento ya que China iniciará su 15° Plan Quinquenal y será sede de la Reunión de Líderes Económicos de la APEC, por su parte, Estados Unidos celebrará el 250° aniversario de su independencia y será sede de la reunión del G20.
En este sentido, las dos partes deberán seguir los entendimientos comunes alcanzados hasta el momento, mejorar el diálogo y la comunicación, gestionar adecuadamente las diferencias y ampliar la cooperación práctica.
Jinping subrayó que la cuestión de Taiwán es el asunto más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos y afirmó que “Taiwán es territorio chino, China debe salvaguardar su soberanía e integridad territorial y nunca permitirá que se separe”.
Por su parte, el mandatario estadounidense indicó que durante la llamada se confirmó el viaje que realizará al país asiático en abril próximo.
Compartió que dialogaron sobre comercio, asuntos militares, la guerra entre Rusia y Ucrania, la situación actual con Irán, así como la compra de petróleo y gas de China al gobierno estadounidense.
"La relación con China, y mi relación personal con el presidente Xi, es extremadamente buena, y ambos comprendemos la importancia de mantenerla así. Creo que se lograrán muchos resultados positivos durante los próximos tres años de mi presidencia", señaló Trump.