Un buque petrolero procedente de Rusia se dirige a Cuba con un cargamento de hasta 730 mil barriles de crudo, en lo que representa un alivio para la isla en medio de apagones generalizados y restricciones energéticas.
La embarcación, identificada como Anatoly Kolodkin, navega por el mar Caribe con destino al puerto de Matanzas, tras haber zarpado el pasado 8 de marzo desde Primorsk, en territorio ruso.
La llegada del cargamento ocurre en un contexto crítico para Cuba, donde el sistema eléctrico enfrenta fallas constantes debido a la escasez de combustible, esencial para la generación de energía.
Este envío podría convertirse en la primera importación de petróleo en más de dos meses, de acuerdo con datos de seguimiento marítimo, lo que permitiría aliviar temporalmente la crisis energética que afecta a la población.
El buque se encuentra bajo sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, en el marco de las medidas impuestas por Washington para restringir el suministro energético a la isla.
Sin embargo, reportes indican que Estados Unidos permitió el arribo del cargamento, lo que podría interpretarse como una flexibilización temporal del bloqueo petrolero.
El presidente Donald Trump reconoció que no se opondrá a la entrega del crudo.
“No nos importa que reciban un cargamento porque lo necesitan… tienen que sobrevivir”, declaró.
Se prevé que el petrolero arribe en las próximas horas al puerto de Matanzas, donde descargaría el crudo destinado a la generación eléctrica.