“Hoy más que nunca, el arte popular del Estado de México vive un nuevo impulso. Con programas sociales eficientes, estrategias de promoción cultural, participación en ferias y exposiciones locales, nacionales e internacionales, y el fortalecimiento de canales de comercialización directos, el trabajo del IIFAEM está teniendo un impacto nunca antes visto en la vida de miles de familias artesanas.”
En un estado tan vasto y diverso como el Estado de México, pocas instituciones tienen una relación tan directa con el alma de las comunidades, como el Instituto de Investigación y Fomento de las Artesanías del Estado de México (IIFAEM). Se trata de una dependencia que no solo preserva tradiciones, sino que impulsa economías locales, da identidad a los pueblos y promueve la riqueza cultural mexiquense en todo el país.
En este contexto, la designación del Maestro Agustín Herrera como Director General del IIFAEM no pasó desapercibida. Se trató, sin duda, de una apuesta audaz por parte de la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez quien ha demostrado que la renovación generacional en el servicio público no está peleada con la experiencia, la eficiencia ni los resultados.
Desde su llegada a la Dirección General, se han roto esquemas tradicionales, adoptando un liderazgo de proximidad, escucha activa y ejecución rápida. Como lo ha encomendado desde el principio de esta administración la Gobernadora la tarea es “visitar el territorio y dejar el escritorio” es por ello que el Mtro. Agustín Herrera recorre con frecuencia las comunidades, ferias y centros de producción artesanal (talleres). Y es justamente esa conexión directa con las y los artesanos lo que ha permitido al IIFAEM ampliar su impacto real.
Los datos hablan por sí solos: en 2024 y lo que va de 2025, el Instituto ha tenido presencia efectiva en 124 de los 125 municipios mexiquenses con vocación artesanal. Esta cobertura territorial prácticamente total es un indicador de trabajo constante, coordinación operativa y, sobre todo, de una visión clara: llevar el respaldo institucional a donde realmente se necesita.
Uno de los aciertos más destacados de esta administración ha sido la consolidación del programa artesanal “Manos Mágicas”, una estrategia de apoyo directo a artesanos y artesanas que otorga $3,600 pesos de manera individual, sin intermediarios ni burocracia excesiva y que terminará este 2025 con 5, 000 apoyos directos, cuando en el pasado se limitaba a solo 1, 924. Este programa se ha convertido en un verdadero emblema de política social productiva, porque reconoce el valor del trabajo artesanal como una actividad económica digna, generacional y culturalmente invaluable.
Más allá del monto, lo importante es el enfoque: se trata de apoyos que llegan, que reconocen el esfuerzo local y que permiten a los maestros y maestras fortalecer su producción, comprar materiales o mejorar sus condiciones de trabajo.
El trabajo demostrado en el instituto no es un hecho aislado; es parte de una visión mayor: el modelo de gobierno de la Maestra Delfina Gómez, centrado en el bienestar de las personas, la eficiencia institucional y la honestidad en el ejercicio del poder. Al colocar a perfiles jóvenes, comprometidos y capacitados en puestos clave, la Gobernadora está construyendo una nueva dinámica en el servicio público mexiquense.
En esta nueva etapa se ha demostrado que sí es posible modernizar sin perder la esencia, crecer sin centralizar, y diversificar sin olvidar las raíces.
En casi dos años de gestión de esta administración, y en vísperas del Segundo Informe de Gobierno, los avances en áreas estratégicas como el desarrollo social, la cultura y la reactivación económica local son innegables. Instituciones como el IIFAEM y su salida del anonimato son prueba de que se está caminando en la dirección correcta. Sin embargo, aún queda muchísimo por hacer.
Porque detrás de cada cifra de cobertura, existen historias invisibles: artesanos que aún trabajan sin electricidad en sus talleres, comunidades sin conectividad que no pueden acceder al comercio digital, jóvenes que heredan el talento de generaciones, pero carecen de oportunidades de formación. El camino hacia la dignificación total del sector artesanal todavía exige políticas más estratégicas de inclusión, infraestructura y comercialización.
La paradoja es dura: el Estado de México posee una de las mayores riquezas artesanales del país, pero miles de sus creadores siguen en la informalidad, sin seguridad social y enfrentando la mala práctica del “regateo”.
Hoy más que nunca, el arte popular del Estado de México vive un nuevo impulso. Con programas sociales eficientes, estrategias de promoción cultural, participación en ferias y exposiciones locales, nacionales e internacionales, y el fortalecimiento de canales de comercialización directos, el trabajo del IIFAEM está teniendo un impacto nunca antes visto en la vida de miles de familias artesanas. Pero el reto es escalar ese impacto, aumentar el número de beneficiarios, mejorar la cadena de valor artesanal, y posicionar al Estado de México como un referente nacional en fomento artesanal. La base está puesta; el desafío es sostenerla y multiplicarla.
El caso de Agustín Herrera y su labor al frente del IIFAEM es un ejemplo claro de que cuando el liderazgo se ejerce con pasión, capacidad y compromiso, los resultados llegan. Y también es muestra de que la juventud no es una debilidad, sino una fortaleza, cuando va acompañada de preparación, vocación de servicio y visión estratégica.
Porque en un mundo que está en constante cambio, conservar lo valioso, preservar nuestras tradiciones y hacerlo con eficacia es, sin duda, un acto de liderazgo verdadero.