Reino Unido, Canadá, Francia, Australia y Noruega anunciaron sanciones coordinadas contra colonos israelíes extremistas señalados por participar en actos de violencia en Cisjordania, en medio del deterioro de la situación en la zona.
Los ministros de Asuntos Exteriores de estos países afirmaron en una declaración conjunta que las medidas buscan exigir responsabilidades por los “horribles niveles de violencia ejercida contra civiles palestinos” y denunciaron que estos grupos han operado durante años con “impunidad casi total”.
Los gobiernos señalaron que la violencia de colonos es utilizada para desplazar a la población palestina, destruir propiedades y favorecer la expansión de asentamientos ilegales, lo que, advirtieron, afecta directamente la viabilidad de un futuro Estado palestino y la solución de dos Estados.
También acusaron que la expansión de asentamientos y la creación de nuevos puestos avanzados continúan con apoyo o facilitación de autoridades israelíes, e incluso con participación o protección de fuerzas de seguridad en algunos casos.
El paquete de sanciones incluye medidas contra individuos, organizaciones y redes vinculadas a financiamiento, construcción y operaciones de colonos extremistas, y forma parte de acciones coordinadas con otros países que han reconocido recientemente al Estado de Palestina.
Francia, en paralelo, anunció la prohibición de entrada al ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, a quien acusa de promover la anexión de Cisjordania, la expansión de asentamientos y la creación de nuevos puestos en territorio ocupado.
El Gobierno francés también informó que la medida incluye a responsables de organizaciones de colonos y decenas de personas vinculadas a episodios de violencia, como parte de un paquete nacional coordinado con sus aliados.
Irlanda ya había adoptado previamente medidas similares, al prohibir la entrada de Smotrich y del ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, además de otros responsables y colonos violentos.
Los países firmantes advirtieron que están preparados para adoptar nuevas sanciones si el Gobierno de Israel no toma medidas urgentes para frenar la violencia, investigar los ataques y garantizar rendición de cuentas efectiva en los territorios ocupados.