Lo que el mundo financiero vivió el lunes 23 de marzo en los mercados de Nueva York no fue una coincidencia, fue una operación de precisión quirúrgica. Quince minutos antes de que Donald Trump publicara en Truth Social su supuesto 'pacto' con Irán, alguien ya sabía que el precio del petróleo se iba a desplomar.
Entre las 6:49 y las 6:50 de la mañana, se vendieron unos 6,200 contratos de futuros de petróleo Brent y WTI. El valor total del petróleo que se comprometió en esos contratos, fue de 580 millones de dólares. Inmediatamente después de vender el petróleo, esos mismos capitales se movieron a comprar futuros del S&P 500 (las 500 empresas más grandes de EE. UU.), que estaban baratos por el miedo a la guerra. Cuando Trump lanzó su mensaje a las 7:04 a. m., el petróleo cayó casi un 10% y las acciones subieron. Quienes operaron en esa ventana de 15 minutos ganaron dos veces, con la caída del crudo y con la subida de la bolsa.
En ese momento, el mercado apostaba por una guerra larga y buscaba comprar petróleo esperando que su valor creciera; por eso, vender masivamente era una decisión ilógica para cualquier inversionista común. Esta 'ballena', un inversor con capital masivo, alimentó a un mercado ávido de petróleo justo antes de que la noticia de la supuesta paz matara el valor del crudo.
¿Cómo lo lograron sin alertar a nadie? Usando algoritmos de alta frecuencia que desglosan esos 580 millones de dólares en miles de micro-órdenes para no espantar a los compradores y ejecutar la salida sin que el precio se moviera antes de tiempo.
Este fenómeno tiene nombre, TACO (Trump Always Chickens Out), un término acuñado por Robert Armstrong del Financial Times. Describe el ciclo donde Trump lanza una amenaza incendiaria que tumba los mercados, para luego retractarse alegando 'grandes avances'. Un ejemplo claro ocurrió en abril de 2025, tras hundir las bolsas con la amenaza de aranceles globales, Trump publicó: 'THIS IS A GREAT TIME TO BUY!!! DJT'. Horas después, anunció una pausa de 90 días en esos aranceles. El mercado rebotó con furia y las acciones de su propia empresa, Trump Media, subieron un 22% en una sola sesión. Este fenómeno ha sucedido con las supuestas negociaciones con Irán, con la tregua de Groenlandia o con las amenazas de despedir al jefe de la Reserva Federal

Sin embargo, esta es una práctica con raíces profundas en EE. UU., durante años se ha cuestionado el uso de información privilegiada por miembros del Congreso para invertir en el mercado bursátil, al grado que existe el 'Índice Pelosi', que rastrea los rendimientos en la bolsa de la legisladora Nancy los cuales suelen superar el promedio del mercado. El caso de Nvidia es emblemático, Pelosi adquirió opciones de compra justo antes de que el Congreso impulsara leyes de subsidios para semiconductores a finales de 2023, obteniendo ganancias que superaron el millón de dólares.