Las mexicanas Violeta Núñez Rodríguez, profesora-investigadora de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), y la activista Sol González Eguía denunciaron haber sido víctimas de tortura, vejaciones físicas, violencia sexual y tratos degradantes tras su participación en la iniciativa humanitaria Global Sumud Flotilla, integrada por más de 50 embarcaciones y alrededor de 430 a 500 activistas de más de 40 países, interceptada por fuerzas israelíes en aguas internacionales con destino a Gaza.
Las activistas llegaron al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), donde fueron recibidas por familiares, amistades y colectivos solidarios con consignas de apoyo a Palestina. Ahí exigieron a la presidenta Claudia Sheinbaum la ruptura de relaciones diplomáticas con Israel y la intervención de organismos internacionales de derechos humanos.
Núñez Rodríguez afirmó que fueron “secuestrados en aguas internacionales” y retenidos durante varios días, en los que fueron esposados, encadenados de manos y pies, sometidos a desnudos forzados, golpes y diversas formas de humillación.
Detalló que el uso prolongado de esposas por más de 22 horas provocó lesiones, pérdida de circulación y fracturas en algunos casos, además de que los abusos ocurrieron en distintas etapas: durante la interceptación, en el buque de detención, en centros penitenciarios y posteriormente en el aeropuerto.
Las activistas señalaron que entre los integrantes de la flotilla hay personas hospitalizadas con fracturas en costillas, brazos, piernas y hombros, además de denuncias de violencia sexual e inyecciones de sustancias desconocidas en algunos detenidos.
El caso ha generado una fuerte reacción internacional luego de la difusión de un video del ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, quien se burla de activistas arrodillados y esposados en un centro de detención mientras es exhibida la bandera israelí, hecho condenado por gobiernos y organizaciones de derechos humanos.
Países como España, Francia, Italia, Canadá, Reino Unido y Australia han expresado indignación por el trato a los activistas y han solicitado explicaciones diplomáticas a Israel. Organismos como Adalah han denunciado presuntos abusos físicos, fracturas, uso de armas no letales y humillaciones durante la detención, además de señalar posibles violaciones al derecho internacional por tratarse de interceptaciones en aguas internacionales.
Por su parte, el gobierno de Israel sostiene que la flotilla intentaba violar el bloqueo naval impuesto sobre Gaza, el cual considera legal, y ha desestimado la iniciativa como un “acto de propaganda”, mientras defiende que los detenidos fueron trasladados conforme a sus procedimientos.
Incluso el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se deslindó parcialmente del actuar del ministro Ben Gvir, al señalar que las imágenes difundidas “no están en línea con los valores de Israel”, aunque reiteró la postura oficial sobre la interceptación.
Las activistas mexicanas afirmaron que interpondrán denuncias ante instancias internacionales de derechos humanos y solicitarán una audiencia con la presidenta Claudia Sheinbaum para exponer lo ocurrido y pedir acciones diplomáticas.
Núñez Rodríguez agregó que durante su detención hubo restricciones violentas que la impidieron recibir asistencia legal.
Pese a los hechos denunciados, ambas aseguraron que continuarán participando en nuevas iniciativas humanitarias hacia Palestina.