Un juez federal ordenó este lunes la suspensión temporal de la fusión entre Paramount y Warner Bros., luego de que una coalición de 12 estados argumentó que la operación violaría las leyes antimonopolio al reducir la competencia, elevar precios y disminuir la oferta de películas y programas de televisión.
La jueza Araceli Martínez-Olguín emitió una orden de restricción por 14 días, tras escuchar los argumentos de ambas partes. Paramount ya había acordado no concretar la operación antes del 22 de julio, mientras los estados buscan frenar la fusión hasta que se resuelva el caso.

La suspensión podría extenderse hasta 28 días. Además, la jueza fijó para el 3 de agosto la audiencia sobre la solicitud de una medida cautelar preliminar, aunque la fecha podría modificarse por acuerdo entre las partes.
El fiscal general de California, Rob Bonta, celebró la decisión judicial y la calificó como una "primera victoria crucial" para impedir que la fusión se concrete.
En los casos antimonopolio, una orden judicial suele ser determinante: si se concede, las operaciones frecuentemente se cancelan antes de llegar a juicio; si se niega, las fusiones suelen concretarse y después son difíciles de revertir.
Paramount solicitó una audiencia con testigos y espera una resolución a principios de septiembre. Si la operación no se cierra antes del 30 de ese mes, la empresa comenzará a pagar millones de dólares diarios a los inversionistas de Warner Bros.
Durante la audiencia del viernes, la jueza Araceli Martínez-Olguín adelantó que una suspensión temporal no representaría un perjuicio para Paramount. Incluso, la compañía ofreció aplazar el cierre de la transacción hasta por 30 días mientras se resuelve la solicitud de la medida cautelar.
Los estados sostienen que la fusión afectará la competencia en los mercados de televisión por cable y cine, al unir a dos de las tres principales programadoras de cable y a dos de las cinco mayores distribuidoras de películas. En respuesta, Paramount argumenta que la entrada de estudios como A24 y Amazon MGM demuestra que el mercado cinematográfico es más competitivo de lo que señalan los demandantes.
La empresa también afirma que el mercado de la televisión por cable está en declive, por lo que considera que las estimaciones de concentración presentadas por los estados no reflejan la realidad.
Además, Paramount sostiene que la fusión fortalecería su posición frente a gigantes del streaming como Netflix y Amazon. Sin embargo, la jueza Araceli Martínez-Olguín rechazó ese argumento al señalar que las posibles eficiencias en el mercado del streaming no compensan los daños a la competencia en otros sectores.
Por las razones expuestas, el Tribunal CONCEDE la solicitud de los estados demandantes para emitir una orden de restricción temporal (TRO, por sus siglas en inglés). Debido a que los estados demandantes plantean cuestiones sustanciales sobre el fondo de su reclamación conforme a la Ley Clayton, y porque el equilibrio de los intereses y el interés público se inclinan claramente a su favor, el Tribunal concluye que el interés público justifica conceder la orden de restricción temporal para suspender la fusión de manera provisional.
El Tribunal ordena lo siguiente: