El presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Donald Trump, firmó, el 14 de enero, una proclamación que impone un arancel de 25% a las importaciones de ciertos semiconductores, lo que permite a la empresa tecnológica de software de inteligencia artificial (IA), Nvidia, enviar sus procesadores H200 a China.
De acuerdo con la orden ejecutiva firmada por el mandatario estadounidense, el Gobierno norteamericano recaudaría los aranceles sobre los chips mientras ingresan a EE.UU., antes de su envío final a clientes chinos y otros mercados extranjeros.
“No es el nivel más alto, pero es muy bueno. China los quiere y otros países también, y vamos a obtener 25% de la venta de esos chips”, señaló Trump.
Por su parte, el secretario personal de la Casa Blanca, Will Scharf, aclaró que el impuesto se aplicaría a los chips enviados a otros países extranjeros a través de EE.UU., y no a los utilizados en el país.
La noticia llega un mes después de que el presidente estadounidense autorizó la venta del chip H200 de Nvidia a clientes chinos y un día después de que la Oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio estadounidense (BIS por sus siglas en inglés) flexibilizó sus criterios para obtener licencias de exportación de los chips a la nación asiática.
No obstante, el Gobierno de Trump aún debe de tomar medidas adicionales antes del envío de los chips de Nvidia a China, ya que debe de esperar la aprobación de las licencias de exportación por parte de la BIS, lo cual puede tardar semanas o meses.
A pesar de la presión inicial del mandatario estadounidense contra China, su decisión refleja una postura más estable con el presidente de la nación oriental, Xi Jinping, con quien firmó una tregua comercial el pasado 29 de octubre de 2025.
Aseguró además que “esta política apoyará el empleo estadounidense, fortalecerá la industria manufacturera estadounidense y beneficiará a los contribuyentes nacionales”.
Sin embargo, reiteró que no tiene problema en hacer negocios con el país asiático, “siempre y cuando el gobierno estadounidense reciba una parte de los fondos”.
Agregó además que su administración se encuentra trabajando en un trato similar sobre la exportación de chips para otras empresas, como Intel Corp. y Advanced Micro Devices Inc.
Cabe destacar que la medida benefició significativamente a Nvidia, ya que la empresa había impulsado a las y los legisladores de EE.UU. a flexibilizar las políticas de exportación en repetidas ocasiones, mismas que le habían impedido vender sus chips de IA al mercado chino, el más grande de semiconductores a nivel mundial.