El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer que la inflación general anual en México durante la primera quincena de marzo es de 3.67%, luego de que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) tuvo un aumento de 0.14% y se colocó en un nivel de 139.012.
A través de un comunicado el INEGI señaló este 24 de marzo que, en la primera quincena de marzo de 2025, el INPC registró un nivel de 139.012, lo que significó un aumento de 0.14 % respecto a la quincena anterior.
Con este resultado, el INEGI expuso que la inflación general anual se ubicó en 3.67%. Por lo que la inflación quincenal fue de 0.27 % y la anual de 4.48 %.
Por su parte, el índice de precios subyacente, el cual excluye bienes y servicios con precios más volátiles o que no responden a condiciones de mercado, tuvo un incrementó de 0.24 % a tasa quincenal. Asimismo, los precios de las mercancías aumentaron en 0.25 % y los de servicios 0.22%.
El INEGI también reportó que, a tasa quincenal, el índice de precios no subyacente tuvo una disminución de 0.19%. Por lo que, detalló que al interior de dicho indicador los precios de los productos agropecuarios crecieron 0.09 % y los de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno cayeron 0.41 %.
También se expuso que, en la primera quincena de marzo de 2025, la variación quincenal de los índices subyacente fue de 0.24% y la no subyacente de 0.19 %. Además, se mencionó que en la misma quincena, pero de 2024, esa variación fue de 0.33% y 0.09 % respectivamente.
En la primera quincena de marzo de 2025, los índices subyacente y no subyacente registraron un alza anual de 3.56% y de 3.89 %, respectivamente. Lo que, en comparación con el mismo periodo, pero del año anterior, representa una a variación anual de 4.69% y de 3.84 %, en ese orden.
Asimismo, el INEGI resaltó que, en la primera quincena de marzo de este año, los productos genéricos cuyas variaciones de precios al alza y a la baja destacaron por su incidencia sobre la inflación general fueron carne de res, vivienda propia, otros alimentos cocinados, así como transporte aéreo, con incrementos en sus precios. En contraste, la gasolina de bajo octanaje, la cebolla y el huevo disminuyeron sus precios.