El presidente de Colombia, Gustavo Petro, insistió este 2 de junio en tener pruebas de un posible fraude en la primera vuelta de las elecciones presidenciales del país sudamericano, celebradas el pasado 31 de mayo, denunciando que el software utilizado en el conteo preliminar incorporó 885 mil 409 personas más que las registradas oficialmente en el censo electoral.
Al respecto, el mandatario colombiano afirmó que aunque la registraduría nacional, entidad que organiza los comicios, tiene un registro de 41 millones 421 mil 973 electores dentro y fuera de Colombia, cinco días antes de las elecciones fue modificado para subirlo a 42 millones 307 mil 373.
“La modificación consistió en modificar (sic) el censo electoral y el número de puestos y mesas (…) La diferencia es de 885.409 nuevas cédulas que no se inscribieron en la fecha legal”, rechazó.
Cabe recalcar que el pasado 31 de mayo, tras conocer los resultados de las elecciones lideradas por el candidato ultraderechista, Abelardo de la Espriella, con 10.3 millones de votos, Petro aseguró no aceptar dichas cifras, ya que el candidato de su partido (Pacto Histórico), Iván Cepeda, se quedó con el segundo lugar, al contabilizar 9.6 millones de sufragios.
Por lo anterior, señaló que, como presidente, no aceptaba los resultados del preconteo presentado por la Registraduría, agregando que sólo reconocería los resultados definitivos del escrutinio realizado por los jueces de la República, cuyos datos fueron difundidos este 2 de junio y confirmaron una coincidencia del 99.94% con el conteo preliminar.
Cabe recalcar que, de acuerdo con la autoridad electoral, el escrutinio está prácticamente concluido, con el 99.98% de las mesas contabilizadas, por lo que solo restan revisar 33 de las más de 122 mil instaladas en todo el país.
Por su parte, Cepeda reconoció que las verificaciones realizadas por su campaña no habían encontrado evidencias de irregularidades como para cuestionar el proceso electoral.
A pesar de la publicación del escrutinio, el presidente colombiano reiteró sus denuncias y consideró que existen elementos suficientes para hablar de un presunto fraude electoral, pese a que aún no ha presentado las pruebas ante ninguna autoridad.