El Informe de Riesgos Globales 2026 del Foro Económico Mundial (WEF) ubica entre los 33 riesgos globales al "Estallido de la burbuja de activos", situándolo como una amenaza económica inminente para los próximos dos años, esta advertencia tiene origen en la Inteligencia Artificial.

El reporte señala explícitamente una "preocupación generalizada" por las valoraciones frenéticas de las acciones tecnológicas y cuestiona la sostenibilidad de las inversiones masivas en infraestructura (Capex), que tan solo en 2025 alcanzaron la cifra récord de 1.5 billones de dólares.

Si bien el WEF calcula que el tamaño del mercado global para la IA aumentará de unos 280 mil millones de dólares en 2024 a 3,5 billones de dólares en 2033, también advierte que el sentimiento de los inversores en la IA podría colapsar si no demuestran retornos rápidos. También plantea un escenario en el que si la deuda acumulada para financiar estos semiconductores y centros de datos pesa más que los ingresos reales, el mercado enfrentará una corrección violenta.

El reporte del WEF da sustento institucional a lo que analistas de firmas como Oaktree Capital Management o Goldman Sachs han venido denunciando, la existencia de una "Economía Circular" o circularidad financiera" que está inflando artificialmente la burbuja.
El mayor ejemplo que ilustra la fragilidad que teme el WEF es el de Nvidia y CoreWeave. En abril de 2023, Nvidia invirtió estratégicamente en la startup de nube CoreWeave; meses después, en agosto, CoreWeave aseguró una línea de deuda masiva de 2 mil 300 millones utilizando los propios chips H100 de Nvidia como garantía. Este capital completó el ciclo regresando casi inmediatamente a Nvidia, ya que CoreWeave utilizó los fondos para adquirir decenas de miles de esas mismas GPUs, inflando directamente los ingresos récord que Nvidia reportó en los trimestres siguientes.
Este esquema crea una demanda artificial y apalancada. El riesgo, como advierte el reporte del WEF, es que cuando el flujo de capital nuevo se detenga, el valor de los activos, los chips y las acciones, podría no tener un sustento en la economía real, provocando el estallido de la burbuja y arrastrando con ella a la economía global.