Miles de personas tomaron las calles de varias ciudades de Brasil para protestar contra el proyecto que avanza en el Congreso y que busca reducir las penas del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, quien fue condenado a 27 años y 3 meses de prisión, así como de otros implicados en el intento de golpe de Estado ocurrido tras las elecciones de 2022.
Bajo el lema “Congreso enemigo del pueblo”, las y los manifestantes realizaron marchas, caminatas y actos públicos, algunos por la mañana y otros de carácter masivo por la tarde, con la participación de figuras clave de la cultura brasileña, sobre todo en Río de Janeiro, Brasilia y São Paulo, tres de las más de 10 capitales movilizadas.
Las movilizaciones fueron convocadas luego de que la Cámara de Diputados aprobara el proyecto de ley, respaldado por la mayoría de corte conservador, en un intento por reducir drásticamente las sentencias para los involucrados en el golpe.
Se trata de una iniciativa que reforma los criterios para determinar las penas para el delito contra el Estado democrático de derecho e impedir los delitos de intento de abolición violenta del mismo.
Por ello, con su aprobación se aplicaría solamente la pena más grave (hasta 12 años por golpe de Estado), eliminando la suma de la pena por intento de abolición violenta (hasta 8 años).
Esto también implicaría que Jair Bolsonaro podría obtener la libertad condicional en poco más de 2 años.