El Senado de los Estados Unidos rechazó una resolución que buscaba prohibir nuevas acciones militares contra Irán, en una votación de procedimiento que terminó con 52 votos en contra y 48 a favor este 4 de marzo.
La medida pretendía restringir las facultades del presidente Donald Trump para emprender operaciones militares contra Irán sin la autorización del Congreso. Asimismo, proponía poner fin a cualquier participación no autorizada de fuerzas estadounidenses en un plazo de 30 días, salvo en casos destinados a repeler una amenaza inminente o un ataque directo contra Estados Unidos, sus territorios, ciudadanos o fuerzas armadas.
La resolución representaba un intento de reafirmar los poderes del Congreso para autorizar o detener acciones militares en el extranjero. Sin embargo, el respaldo mayoritario de legisladores republicanos a la política exterior del presidente impidió su aprobación.
Durante la sesión, los senadores debatieron sobre los límites constitucionales del poder presidencial para iniciar operaciones militares. Quienes apoyaban la resolución sostuvieron que el mandatario se habría excedido en sus atribuciones al involucrar a Estados Unidos en una guerra junto a Israel.
El senador Tim Kaine argumentó que la administración no presentó pruebas de una amenaza inminente por parte de Irán que justificara el uso de la fuerza militar.
“Ni siquiera en un entorno clasificado se presentó evidencia de que Estados Unidos estuviera bajo una amenaza inmediata de ataque”, señaló el legislador durante el debate en el Senado.
Por su parte, el secretario de Estado Marco Rubio declaró que Israel tenía planes de atacar a Irán, lo que podría haber provocado represalias contra intereses estadounidenses en la región.
Posteriormente, el presidente Trump sostuvo que era Irán quien preparaba un ataque inminente contra Israel, argumento utilizado por su administración para justificar las acciones militares.
Funcionarios del gobierno también han señalado que los programas nucleares y militares iraníes, desarrollados desde la Revolución Islámica de Irán de 1979, representan una amenaza para la seguridad de Estados Unidos.
Entre quienes rechazaron la propuesta se encuentra el senador James Risch, quien afirmó que la Constitución otorga al presidente la autoridad y el deber de proteger al país frente a amenazas externas.
Risch también señaló que Irán ha intentado reconstruir sus capacidades nucleares y de misiles después de un ataque estadounidense realizado el año pasado durante una guerra de 12 días encabezada por Israel.