El ataque perpetrado de manera conjunta por Estados Unidos e Israel en contra de Irán este 28 de febrero generó diversas reacciones entre la comunidad internacional.
Por una parte, la Organización de las Naciones Unidas y países como Rusia, Cuba y España condenaron la ofensiva denominada “Operación el Rugido del León” pues consideraron que atenta contra la estabilidad regional así como contra el Derecho Internacional.
El secretario general de la ONU, António Guterres, rechazó la escalada e hizo un llamado al cese inmediato de las hostilidades y a la desescalada ya que "de no hacerlo se corre el riesgo de un conflicto regional más amplio con graves consecuencias para la población civil y la estabilidad en la zona".
Por su parte, el Gobierno ruso denunció que esta ofensiva tiene como objetivo "desmantelar el orden constitucional y derrocar al liderazgo de un Estado que consideran indeseable” y. exigió el retorno inmediato a la vía política y diplomática.
En este sentido, afirmó que la comunidad internacional "debe emitir urgentemente una evaluación objetiva e imparcial de estas acciones irresponsables, cuyo objetivo es socavar la paz, la estabilidad y la seguridad en Oriente Medio".
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez también se pronunció tras los ataques y señaló que estos “arruinan por por segunda ocasión los esfuerzos de la diplomacia en relación con la cuestión nuclear", ponen en peligro la paz y la seguridad regional e internacional y constituyen una flagrante violación al Derecho Internacional así como a los estatutos de la Organización de las Naciones Unidas”.
En tanto, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, también condenó la escalada y afirmó que "no podemos permitirnos otra guerra prolongada y devastadora en Medio Oriente".
Por otro lado, la Comisión Europea, así como Canadá y Francia se mostraron más alineados con las operaciones militares entabladas en territorio iraní.
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, señaló que la Unión Europea ha adoptado amplias sanciones en respuesta a las acciones del régimen asesino de Irán y de la Guardia Revolucionaria y ha promovido constantemente esfuerzos diplomáticos encaminados a abordar los programas nucleares y balísticos mediante una solución negociada.
En este sentido, se mostró preocupada por la situación y se limitó a instar a “todas las partes a que ejerzan la máxima moderación, protejan a los civiles y respeten plenamente el derecho internacional”.
El presidente francés Emmanuel Macron afirmó a través de redes sociales que “el régimen iraní debe comprender que ahora no le queda otra opción que entablar negociaciones de buena fe para poner fin a sus programas nucleares y balísticos, así como a sus actividades de desestabilización regional. Esto es absolutamente necesario para la seguridad de todos en Oriente Medio”.
Además, explicó que su Gobierno está tomando las medidas necesarias para garantizar la seguridad de su territorio, sus ciudadanos y sus intereses en Medio Oriente.
En tanto, el Gobierno de Canadá afirmó que apoya las acciones de Estados Unidos para impedir que Irán obtenga un arma nuclear y para evitar que su régimen amenace aún más la paz y la seguridad internacionales.
De acuerdo con las declaraciones del Gobierno Canadiense, la República Islámica de Irán "es la principal fuente de inestabilidad en todo Medio Oriente, tiene uno de los peores historiales de derechos humanos del mundo y nunca se le debe permitir obtener o desarrollar armas nucleares".