Representantes de los 193 Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se reunieron este 23 de septiembre en Nueva York, Estados Unidos, para debatir los retos y responsabilidades compartidas en un mundo marcado por múltiples crisis en la 80ª sesión de la Asamblea General, bajo el lema: “Juntas y juntos somos mejores: 80 años y más por la paz, el desarrollo y los derechos humanos”.
El secretario general de la ONU, António Guterres, inauguró la sesión con un llamado urgente a la unidad y la acción frente a los desafíos globales. “Podemos superar estas pruebas. Y debemos hacerlo. Porque la gente de todo el mundo exige algo mejor. Les debemos un sistema digno de su confianza y un futuro digno de sus sueños", afirmó.
Por su parte, la presidenta de la Asamblea General, Annalena Baerbock, enfatizó que esta sesión no es una celebración y recordó las tragedias actuales, como la situación en la Franja de Gaza, la guerra en Ucrania y la violencia en Haití, destacando que "depende de nosotros, de cada uno de los Estados Miembros, estar a la altura del liderazgo de nuestros predecesores".
Por su parte, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue el encargado de abrir el Debate General y en su discurso, instó a la comunidad internacional a revisar sus prioridades: reducir el gasto en armamento, aumentar la asistencia al desarrollo, aliviar las deudas externas de los países más pobres, especialmente de África, y establecer normas fiscales internacionales más equitativas.
Asimismo, reafirmó la soberanía de Brasil y subrayó que la verdadera guerra que se debe ganar es la que se libra contra el hambre y la pobreza.
En contraste, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprovechó su intervención para criticar a la ONU, asegurando que la organización no ha sido útil para resolver los conflictos mundiales.
Además, Trump condenó el reconocimiento del Estado palestino y lo consideró como "un premio demasiado alto para los terroristas de Hamás". Igualmente, aseguró que está trabajando para conseguir un alto al fuego en la Franja de Gaza y acusó a dicho grupo de rechazar todas las ofertas de paz.
En tanto, el presidente de Indonesia, Prabowo Subianto Djojohadikusumo, hizo referencia a la dominación colonial que ocurrió en el pasado en su territorio y recordó la lucha que han llevado a acabo de la mano de la ONU, para lograr la independencia en su país.
Por otra parte, el rey de Jordania, Abdalá II bin Al Hussein, hizo un enérgico llamado a la comunidad internacional para encontrar una solución urgente al conflicto en Gaza, así como a otras guerras que han dejado profundas consecuencias humanitarias. Denunció la ocupación ilegal, el sufrimiento de una población indefensa, así como las violaciones de Israel a los acuerdos de la ONU.
Afirmó que este conflicto ha estado presente a lo largo de los 80 años de existencia de la organización y lamentó la trágica cifra de más de 65 mil palestinos muertos, incluidos miles de niños, así como la destrucción de hospitales, escuelas y hogares en la Franja de Gaza.