Tras el anuncio de Pedro Castillo sobre la disolución temporal del Congreso peruano y llamar a un estado de emergencia excepcional, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional publicaron un comunicado conjunto en el que anunciaron que no acatarían las órdenes del presidente.
El Congreso adelantó la sesión para destituir a Pedro Castillo como presidente bajo el argumento de “incapacidad moral” e hizo la ceremonia para que la vicepresidenta Dina Boluarte, tomaría posesión como presidenta de Perú, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el cargo.
El presidente Pedro Castillo fue detenido al salir del Palacio Nacional por la policía y fue trasladado a la Prefectura donde se encuentra detenido.
Al corte de las 4:00 p.m., el presidente Andrés Manuel López Obrador es el único mandatario latinoamericano que se ha manifestado sobre los acontecimientos de Perú. El presidente mexicano escribió en su cuenta de Twitter:
“Es un principio fundamental de nuestra política exterior la no intervención y la autodeterminación de los pueblos. A eso nos ceñimos en el caso de lo sucedido en Perú. Sin embargo, consideramos lamentable que por intereses de las élites económicas y políticas, desde el comienzo de la presidencia legítima de Pedro Castillo, se haya mantenido un ambiente de confrontación y hostilidad en su contra hasta llevarlo a tomar decisiones que le han servido a sus adversarios para consumar su destitución con el sui géneris precepto de ‘incapacidad moral’. Ojalá se respeten los derechos humanos y haya estabilidad democrática en beneficio del pueblo.”
Por su parte, el canciller Marcelo Ebrard escribió en su cuenta de Twitte que se pospone la Cumbre de la Alianza del Pacífico que se iba a celebrar el próximo 14 de diciembre e hizo votos para que se respete la democracia y los derechos humanos. Además, declaró en entrevista radiofónica que México estaría dispuesto a dar asilo a Pedro Castillo, pero que éste todavía no ha sido solicitado.
El titular de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, convocó a reunión del Consejo Permanente y declaró: “La secretaría general de la OEA se declara del lado de la democracia, del estado de derecho y de la promoción de los derechos humanos
Lo ocurrido hoy en Perú, de disolver Pedro Castillo el Congreso sin base constitucional, legal y normativa constituye una alteración del orden constitucional del país [...] Ante eso, nuestra organización debe actuar prestando todo el apoyo necesario a la institucional peruana y la preservación de la democracia.”